El pasado 11 de abril escribí­a un comentario en el blog titulado “Cannabis como reclamo publicitario” y ahora el tema vuelve a surgir ya que hay una bebida que se comercializa en New York con el nombre de “Cocaí­na”, con una fuerte dosis de cafeí­na y que ha suscitado polémica en la ciudad de los rascacielos, donde un grupo de legisladores ha pedido su boicot.

bebida cocaina La bebida fue puesta a la venta el mes pasado por la compañí­a Redux Beverage, de California, en tres mercados, principalmente en Nueva York, pero también en Los Angeles y San Diego.

Se vende en latas de color rojo y la palabra “Cocaí­na” en grandes caracteres con otra leyenda más pequeña que reza “La alternativa legal“. Si están interesados este es el sitio web promocional: www.drinkcocaine.com.

Lógicamente sigo estando en contra de la utilización con claros fines comerciales del nombre de una sustancia que es muy nociva para la salud. Parece que el mercado de las bebidas energéticas está en claro aumento pero usar el nombre de una sustancia adictiva para engañosamente captar clientes y vender muuchas latas no es la estrategia más aceptable.

Jugando con la terminologí­a, el otro dí­a encontré este chiste en la red:

- ¿Sabes que le dice la Coca-cola al Bollycao? Si quieres te doy un poco de coca…. y responde el bollycao, No que voy de chocolate hasta el cu…..

Como ven, el doble sentido de las palabras da para mucho.

Hace unos dí­as publicamos esta noticia: “El Ministerio de Educación francés prohí­be que los escolares lleven camisetas con la hoja del cannabis“.
Ya en otro comentario he denunciado el uso de las drogas con fines comerciales (hay una cerveza con nombre Cannabis). Sin embargo la medida represiva francesa va en otra dirección: se trata de hacer apologí­a DIRECTA de una sustancia determinada. No tengo muy clara la utilidad de tal prohibición aunque sí­ creo que la promoción de una droga, favorece su consumo y genera una conciencia social más permisiva y tolerante, lo cual en sí­ mismo no tiene por qué ser malo pero entraña importantes riesgos ya que se puede transmitir la idea de falso peligro e inocuidad.

Por otra parte, sin embargo, nos encontramos con videos como éste que acompaño donde una persona, sin ningún tapujo ni vergüenza, enseña cómo plantar con éxito marihuana.


He puesto este video, pero como imaginarán que en youtube.com hay varios cientos.

Así­ que mientras en Francia se preocupan por las camisetas de los escolares, ésos mismos chicos/as pueden desde su ordenador aprender con gran comodidad cómo convertirse en granjeros de marihuana. No me negarán que el hecho resulta, al menos, curioso y sorprendente.

Ojo, y que nadie me confunda, yo soy un defensor ‘a capa y espada’ de Internet, así­ que nadie vaya a pensar que yo intento censurar contenidos o ‘matar al mensajero’. Sólo digo que me resulta chocante. ¿Alguna propuesta para intentar afrontar esta dualidad sin llegar a la confrontación directa?

Esta mañana, hemos presentado en el Salón de Actos del Plan Nacional sobre Drogas(Madrid) la nueva web www.drogasycerebro.com.
Como podéis comprobar se trata de una web realizada completamente con tecnologí­a flash y está inicialmente pensada para sensibilizar a la población joven (y adulta) sobre los efectos que el consumo de drogas tiene en el cerebro. Describe, de forma básica, el funcionamiento de nuestro cerebro y cómo cada sustancia psicoactiva modifca diferentes procesos neurales para producir los efectos que posteriormente se sienten.

De una forma amena, sencilla y muy gráfica pretendemos ofrecer información veraz sobre las alteraciones neurobiológicas que el consumo de cada sustancia tiene en el cerebro al modificar el proceso de transmisión de información neuronal.

Forma parte de un proyecto europeo, liderado por el Instituto Jellinek de Holanda en el que el Instituto para el Estudio de las Adicciones ha sido el encargado de preparar para todo el mundo la versión en español.

En la presentación, hemos contado con la participación de la Delegada del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, Dña. Carmen Moya; el Director General de Drogodependencias de Canarias, D. Benito Robaina; con el Director General de Juventud de Canarias, D. Narvay Quintero y Dña. Mª Jesús Mateu en representación de la Directora General de Drogodependencias de la Generalitat Valenciana.

Aprovecho para dar las gracias a todos ellos, a las personas y medios de comunicación asistentes y también todos vosotros por el impulso que nos dáis cada dí­a.

Ayer dí­a 29 de junio hemos puesto online la nueva versión de nuestro web www.lasdrogas.info

Como el nuevo diseño implica un cambio en el servicio de administración de las bases de datos y también en la gestión de los contenidos, durante unos dí­as la información de actualidad será añadida con un poco de retraso sobre nuestro horario habitual.

Con este nuevo diseño, más funcional en su navegación y estéticamente más agradable para la lectura de los contenidos, pretendemos mejorar la interacción con todos nuestros visitantes, que ya son casi 100.000 personas todos los meses.

Aprovecho la ocasión para solicitar vuestra opinión y pediros que nos enviéis todas las sugerencias que consideréis oportunas en relación a esta nueva versión de lasdrogas.info

Esta es sólo la primera novedad que tení­amos prevista para este 2006, año en el que como sabes celebramos nuestro Dí‰CIMO ANIVERSARIO.

Os agradezco a todos vuestro interés y agradecimiento que de forma anónima recibimos continuamente desde todo el mundo por nuestro trabajo.

A nosotros nos resulta gratificante saber que contamos con vuestra aprobación y que el esfuerzo que diariamente ponemos en la elaboración de lasdrogas.info resulta útil para tantas personas en tantos sitios diferentes.

Vuestra respuesta y el apoyo del Plan Nacional sobre Drogas, la Dirección General de Drogodependencias de la Generalitat Valenciana y la Dirección General de Atención a las Drogodependencias del Gobierno de Canarias hacen posible que lasdrogas.info sea una realidad dí­a a dí­a Y DURANTE 10 Aí‘OS.

cartel Mañana dí­a 31 de mayo se celebra el Dí­a Mundial contra el Tabaco. Parece que a pesar de todas las nuevas leyes y regulaciones todaví­a es necesario celebrar un dí­a al año para hablar de “lo malo que es fumar”. Como si a estas alturas de la vida todaví­a no estuviera totalmente claro y todo el mundo, incluí­do los fumadores, no supieran que cada calada que le dan a un cigarro puede acarrearles graves daños a su salud y su economí­a.

Según declaraciones de la Ministra de Sanidad, la ley que entró en vigor el 1 de enero ha aumentado el número de personas que solicitan tratamiento para abandonar el tabaco e incluso MUCHAS lo han conseguido. Hay, no obstante, una franja de edad que se resiste a su abandono, unos porque no quieren y otros porque no lo logran (hemos dicho en muchas ocasiones que la adicción a la nicotina es tan fuerte bioquí­mica y psicológicamente como la heroí­na). Por otra parte, las Tabaqueras cada vez más acosadas y limitadas en su publicidad, están haciendo grandes inversiones y esfuerzos para captar clientes cada vez más jóvenes. Y ahí­ si que hay mercado. ¿Se han imaginado el mercado de China y de América Latina juntos?…. Eso son muchos dólares, euros,….

Así­ que, aunque ya me empieza a aburrir esto de los “dí­as de” creo que de momento seguiré apoyando esta iniciativa y aprovechando la ocasion para ayudar a los fumadores a dejar su gravoso hábito y a los más jóvenes (empezando por mis hijos) a aficionarse por otras costumbres más sanas, divertidas, agradables, beneficiosas, rentables,…

Cerveza de nombre Cannabis Los publicistas se suelen estrujar las meninges para crear ideas llamativas, que llamen la atención del consumidor (léase en sentido amplio), pero esta vez parece que no han dedicado mucho tiempo o su cerebro ya estaba agotado o… tal vez tienen una clara intención demasiado evidente.
Como puedes comprobar en la foto, me refiero al nombre que han decidido ponerle a una cerveza: le llaman CANNABIS !! :-) La foto la hice con mi móvil la semana pasada en el centro comercial Makro que esta multinacional tiene en La Laguna (Tenerife) .
A simple vista, resulta gracioso pero está claro que los especialistas en marketing que idearon el nombre lejos de ser ‘graciosos’ tienen un claro objetivo: utilizar ese nombre para lograr más ventas de su producto. Yo no compré la cerveza en cuestión pero reconozco que al verla me llamó la atención.
No sé si eso se puede etiquetar como apologí­a del consumo de drogas (de cannabis, en concreto) pero reconocerás conmigo que el deseo oculto del publicista es ofrecerte los (supuestos) placeres del cannabis mediante su producto (cerveza). Es como si a un coche le pusiéramos de nombre LSD y el eslogan para venderlo fuera “tendrás un buen viaje”. Seguro que llamaba la atención ¿no?

A mi, que puedo asumir un cierto nivel de tolerancia con el cannabis, me parece sin embargo un juego muy perverso que se permita usar el nombre de una sustancia adictiva para vender un producto (sea el que sea).

Que grupos musicales como Ska-p vendas copias de sus discos haciendo canciones pro-legalización (ver ví­deo haciendo clik aquí­) entra dentro del juego de libertades por todos aceptadas pero vender un producto con el mensaje subliminal de alcanzar los efectos de una droga… me parece que hay un buen trecho que no es aconsejable recorrer.

Una vez que parece amaina la fiebre informativa de todos los medios de comunicación sobre los “macrobotellones” del fin de semana, daré mi opinión al respecto. He querido esperar para no verme influido por las noticias, las imágenes y el marasmo de tópicos y mitos que durante estos dí­as se han estado diciendo en torno al consumo de alcohol y los jóvenes.

jóvenes bebiendo Partiendo de una obviedad: el alcohol -el consumo de bebidas alcohólicas- es perjudicial para la salud, se ha estado demonizando a TODA la juventud con etiquetas del tipo: los jóvenes hoy sólo buscan emborracharse, son unos gamberros y un peligro social, etc. Es cierto que una parte de nuestra sociedad (jóvenes y mayores) bebe mucho pero NO es verdad que TODOS los jóvenes sean unos alcohólicos. Los chicos y chicas que acuden al botellón, en su mayor parte, son bebedores como la mayor parte de la sociedad española; estadí­sticamente no hacen algo diferente. Lo que sí­ es nuevo es la forma que usan para realizar ese acto social de consumo de alcohol. Los mayores, adultos con trabajo y sueldo, van a los bares o celebran sus fiestas en los domicilios o clubes sociales. Allí­ beben, rí­en, cantan y ensalzan los valores de la amistad. Los jóvenes, por el contrario, salen a la calle con las botellas compradas en el supermercado, beben de pie con el vaso en la mano y rí­en, ligan, cantan,…sin ninguna cobertura, a la sombra de un árbol o en la improvisada mesa de un parque.

Lo que llama la atención no es lo que hacen sino cómo lo hacen. Por una parte, al estar ocupando el espacio público alteran la convivencia normal de los vecinos: hacen mucho ruí­do, orinan en cualquier parte, estropean el mobiliario urbano… Y, en segundo lugar, criticamos el botellón porque realmente es un espejo de nuestra propia sociedad y claro, al ofrecernos una imagen anodina, negativa, borreguizada, la primera reacción que tenemos es negarla mediante el desprecio. Es lo mismo que cuando nos miramos al espejo del baño y vemos en nuestro semblante un gesto desagradable o una arruga inconveniente. Ante dicha imagen lo primero es negarla: eso que vemos es por culpa del espejo o la luz de la habitación. Y sólo después de muchas mañanas acabamos aceptando que la arruga es nuestra, está en nuestro rostro y ni la luz ni el espejo tienen nada que ver en ello. Con el botellón ocurre algo similar: está reflejando lo que realmente es nuestra sociedad y…. eso no nos gusta!!!

Como no nos gusta tampoco que se reúnan sin nuestro consentimiento (sin nuestra tutela como adultos y personas supuestamente responsables y educadas). O es que cuando ‘alguien’ organiza un macro-concierto de un grupo musical de moda la gente sólo va a oir música. ¿es que los asistentes sólo comen palomitas y beben fanta?…. Pero entonces nadie dice nada. Si el macrobotellón tuviera otro nombre y fuera en un campo de fúltbol organizado por un Ayuntamiento para competir con el Ayuntamiento de al lado seguramente estarí­amos hablando en otros términos ¿O no?.

Y no voy a terminar sin admitir que una parte de los jóvenes son violentos, maleducados, gamberros pero seguramente no en mayor número que los adultos. Ya sé que ningua persona en su sano juicio se pone a ‘mear’ en una esquina ni tira un contenedor de basura por el suelo ni va rompiendo escaparates. Ninguno de estos comportamientos tiene justificación ni disculpa. Y quien cometa esas tropelí­as debe acabar en los tribunales pero no hablemos del “todo” sólo tomando como representativa una parte.

Otra cosa diferente Y NECESARIA de esta nueva era tecnológica que vivimos es que valoremos la formación, la educación, los valores, los ideales, las creencias, los miedos, las salidas profesionales, los gustos, las modas, los hábitos que nosotros los adultos damos, trasladamos, ofrecemos, vendemos transmitimos, enseñamos, fomentamos a los jóvenes. Pero eso es harina de otro costal y no conviene mezclar botellón con juventud, alcohol con jóvenes, sociedad mediatizada con reuniones de chavales.

Vaya forma de titular este comentario ¿no?. La respuesta de una persona pro-consumo está claro que serí­a NO y la de un familiar de un drogodependiente serí­a SI. Pero, ¿qué opinan?, ¿qué dicen los profesionales?. Pues… no lo tengo muy claro (lo cual no quiere decir que ésto sea intrí­nsecamente malo).

En los últimos tiempos cuando asisto a alguna reunión o congreso suelo oir voces muy discordantes por parte de los expertos. Yo creo que hace algún tiempo era una premisa conmúnmente aceptada que el consumo de drogas puede llevar a la muerte (fue una creencia/evidencia derivada de la epidemia de heroí­na de los 80. ¿Recuerdan la pelí­cula “27 horas”?). Sin embargo, hoy dí­a esta idea se matiza y se le añaden muchas consideraciones. Para los más crí­ticos (o escépticos), la cocaí­na no mata, las drogas no matan aunque sí­ producen daños. Y aducen que si la cocaí­na mata, más muertes hay por accidente de tráfico.

En ese intento por ‘normalizar (en un sentido moral, no de frecuencia estadí­stica como distingue el filósofo Jesús Mosterí­n) el consumo de drogas se intenta banalizar el riesgo evidente, frecuente de muerte que puede ocasionar el consumo de drogas. Claro que tomar unos éxtasis o esnifar unas rayas de cocaí­na NO mata, pero su consumo crónico sí­ es posible que pueda ocasionar un paro cardí­aco o incluso un accidente de circulación mortal. Y eso es matar. No se trata de alarmar, ni generar miedo. Sólo decir la verdad: es muy raro que el consumo ocasional de una sustancia genere daños irreversibles (es la fase de luna de miel de todas las drogas) pero su uso prolongado no sólo puede llevar a la muerte sino que el dolor, desestructuración social y familiar que conllevan son un efecto seguro, sólo es cuestión de tiempo.

Decir que las drogas no matan o que sí­ matan, por genérico y absoluto es tanto como no decir nada. La Comunidad de Madrid ha creado recientemente una Campaña de Prevención cuyo lema es “La cocaí­na te acerca a la muerte”. Es un mensaje acertado (no voy a comentar ahora el spot de televisión, que no me gusta). No es una relación directa: si consumes cocaí­na entonces te mueres. Simplemente eleva el riesgo de poder morir. Una persona no consumidora tiene determinado nivel de riesgo en función de sus antecedentes genéticos y su estilo de vida actual. Pues bien, un consumidor crónico de cualquier sustancia tóxica lo que consigue es modificar ese riesgo elevándolo y, por tanto, acercándolo al óbito.

Al césar lo que es del césar. Las drogas generan placer, bienestar, sensaciones positivas,…. pero con un coste muy alto. Si alguien es capaz de fomentar el consumo de drogas para alcanzar ese estado mental agradable asumiendo el precio que puede tener que pagar…. ¿qué pasarí­a si tras esnifar la rayita de cocaí­na en vez de estimulación y sensación de plenitud sobreviniera la parte negativa asociada al consumo: pérdida de salud, posible pérdida de trabajo, alteración del estilo de vida, alteraciones orgánicas y psicológicas,….? Entonces nadie dudarí­a ni hablarí­a maravillas de dicha sustancia. El problema es que las drogas producen efectos negativos A LARGO PLAZO Y NO DE FORMA SEGURA. De hecho todos conocemos a alguna persona que lleva toda la vida fumando, tiene ya 70 años y sigue como una rosa. Si el consumo de drogas tuviera efectos negativos DE FORMA INMEDIATA Y SEGURA, problablemente no estarí­amos hablando ni discutiendo del tema.

Actualmente, los estudios cientí­ficos urgen a transmitir a los adolescentes los nuevos conocimientos sobre los daños que puede ocasionar el consumo de cannabis. Esta semana, sanidad presentará un informe con datos que indican cómo detrás de algunos trastornos psiquiátricos y de comportamiento juveniles están los porros.

La cocaí­na mata, el consumo de drogas mata. Pues claro, pero no de forma inmediata ni segura. Recuerdan aquel viejo chiste que decí­a “Fumar mata lentamente…… sí­, pero no tenemos prisa“. Esa es la clave! Hoy dí­a sólo se valora lo inmediato, presente, el aquí­ y ahora. Tal vez, debamos reenfocar el tema por este lado ¿no creen?

Estas diez reflexiones las presentaré en la VIII Reunión Nacional de Drogodependencias, que organiza el Instituto de Investigación de Drogodependencias (INID) de la Universidad Miguel Hernández (Alicante), a celebrar los próximos 10 y 11 de febrero en Valencia.

1.- El consumo de drogas se ha banalizado y minimizado sus riesgos a la vez que ha aumentado la tolerancia social.

2.- El consumo de drogas se ha integrado en la sociedad occidental como un elemento distintivo propio sin ser cuestionado.

3.- Frente a actitudes crí­ticas en relación al consumo de tabaco se muestra una actitud permisiva (¿indefensión?) ante el consumo de otras drogas, legales o ilegales.

4.- En los jóvenes se fomenta la cooperación y solidaridad internacional pero no se promueven comportamientos saludables de igual manera.

5.- Se focaliza la prevención en grupos de riesgo y se ha abandonado la prevención general e inespecí­fica.

6.- Es necesario complementar las polí­ticas de reducción de riesgos/daños con la promoción de la salud y el no consumo remarcando que no son estrategias alternativas, sino complementarias.

7.- La prevención debe estar incluida de una forma más activa y predominante en la educación normalizada, de forma transversal y también a lo largo de toda la Educación Primaria y Sencundaria.

8.- La formación de los adultos (padres y madres) en relación al tema de las drogas es conveniente para que así­ puedan afrontarlo con sus hijos desde pequeños.

9.- Involucrar a la sociedad mediante la participación de los diferentes grupos y colectivos para tratar de recuperar el debate en torno al consumo de drogas y que se vuelva a hablar de los daños asociados al consumo de todo tipo de drogas. Actualmente NO se habla de las drogas y en los medios de comunicación sólo se publican noticias relacionadas con el narcotráfico o la delincuencia relacionada.

10.- Desmitificar el uso de drogas como signo de diversión, cultura o modernidad. Nuestra sociedad funciona con muchos mitos y falsas creencias en relación a las drogas.

Agradezco todos vuestros comentarios, sugerencias, crí­ticas, etc que, sin duda, incorporaré en mi participación en dicha reunión.

Según una encuesta difundida hoy por la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC)unos 300.000 españoles pidieron ayuda para dejar de fumar en el mes de enero, un 50% más que en diciembre pasado.
Ahora falta por conocer cuántas personas lo lograrán en este intento, aunque parece que la nueva ley antitabaco está sirviendo como un buen detonante para tomar en serio la decisión de dejar el tabaco. Ojalá muchos puedan conseguirlo.
Pero me surge la duda ¿si ahora lo consiguen deberemos empezar a promulgar leyes restricitivas como estrategia para promover un cambio de comportamiento? Si esto fuera así­, a los psicólogos se nos habrí­a acabado el trabajo. Si sólo fueran condicionantes externos los que modulan una conducta, qué hacemos con toda la Psicologí­a Cognitiva?

Además, hoy he leí­do esta otra noticia: “Tienen más éxito los que abandonan el tabaco sin pensárselo“: Un estudio británico acaba de demostrar que no siempre es mejor planificar con tiempo el intento de abandono del hábito de fumar. Según esta investigación, casi la mitad de los fumadores lo intentan sobre la marcha y sin pensárselo dos veces. Lo sorprendente es que estos intentos impulsivos tienen más éxito que los que se realizan tras un perí­odo de preparación y mentalización.

¿Alguien me puede explicar qué está pasando?

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