Vaya forma de titular este comentario ¿no?. La respuesta de una persona pro-consumo está claro que serí­a NO y la de un familiar de un drogodependiente serí­a SI. Pero, ¿qué opinan?, ¿qué dicen los profesionales?. Pues… no lo tengo muy claro (lo cual no quiere decir que ésto sea intrí­nsecamente malo).

En los últimos tiempos cuando asisto a alguna reunión o congreso suelo oir voces muy discordantes por parte de los expertos. Yo creo que hace algún tiempo era una premisa conmúnmente aceptada que el consumo de drogas puede llevar a la muerte (fue una creencia/evidencia derivada de la epidemia de heroí­na de los 80. ¿Recuerdan la pelí­cula “27 horas”?). Sin embargo, hoy dí­a esta idea se matiza y se le añaden muchas consideraciones. Para los más crí­ticos (o escépticos), la cocaí­na no mata, las drogas no matan aunque sí­ producen daños. Y aducen que si la cocaí­na mata, más muertes hay por accidente de tráfico.

En ese intento por ‘normalizar (en un sentido moral, no de frecuencia estadí­stica como distingue el filósofo Jesús Mosterí­n) el consumo de drogas se intenta banalizar el riesgo evidente, frecuente de muerte que puede ocasionar el consumo de drogas. Claro que tomar unos éxtasis o esnifar unas rayas de cocaí­na NO mata, pero su consumo crónico sí­ es posible que pueda ocasionar un paro cardí­aco o incluso un accidente de circulación mortal. Y eso es matar. No se trata de alarmar, ni generar miedo. Sólo decir la verdad: es muy raro que el consumo ocasional de una sustancia genere daños irreversibles (es la fase de luna de miel de todas las drogas) pero su uso prolongado no sólo puede llevar a la muerte sino que el dolor, desestructuración social y familiar que conllevan son un efecto seguro, sólo es cuestión de tiempo.

Decir que las drogas no matan o que sí­ matan, por genérico y absoluto es tanto como no decir nada. La Comunidad de Madrid ha creado recientemente una Campaña de Prevención cuyo lema es “La cocaí­na te acerca a la muerte”. Es un mensaje acertado (no voy a comentar ahora el spot de televisión, que no me gusta). No es una relación directa: si consumes cocaí­na entonces te mueres. Simplemente eleva el riesgo de poder morir. Una persona no consumidora tiene determinado nivel de riesgo en función de sus antecedentes genéticos y su estilo de vida actual. Pues bien, un consumidor crónico de cualquier sustancia tóxica lo que consigue es modificar ese riesgo elevándolo y, por tanto, acercándolo al óbito.

Al césar lo que es del césar. Las drogas generan placer, bienestar, sensaciones positivas,…. pero con un coste muy alto. Si alguien es capaz de fomentar el consumo de drogas para alcanzar ese estado mental agradable asumiendo el precio que puede tener que pagar…. ¿qué pasarí­a si tras esnifar la rayita de cocaí­na en vez de estimulación y sensación de plenitud sobreviniera la parte negativa asociada al consumo: pérdida de salud, posible pérdida de trabajo, alteración del estilo de vida, alteraciones orgánicas y psicológicas,….? Entonces nadie dudarí­a ni hablarí­a maravillas de dicha sustancia. El problema es que las drogas producen efectos negativos A LARGO PLAZO Y NO DE FORMA SEGURA. De hecho todos conocemos a alguna persona que lleva toda la vida fumando, tiene ya 70 años y sigue como una rosa. Si el consumo de drogas tuviera efectos negativos DE FORMA INMEDIATA Y SEGURA, problablemente no estarí­amos hablando ni discutiendo del tema.

Actualmente, los estudios cientí­ficos urgen a transmitir a los adolescentes los nuevos conocimientos sobre los daños que puede ocasionar el consumo de cannabis. Esta semana, sanidad presentará un informe con datos que indican cómo detrás de algunos trastornos psiquiátricos y de comportamiento juveniles están los porros.

La cocaí­na mata, el consumo de drogas mata. Pues claro, pero no de forma inmediata ni segura. Recuerdan aquel viejo chiste que decí­a “Fumar mata lentamente…… sí­, pero no tenemos prisa“. Esa es la clave! Hoy dí­a sólo se valora lo inmediato, presente, el aquí­ y ahora. Tal vez, debamos reenfocar el tema por este lado ¿no creen?