Holooooo!
Pues yo acabé el día de la madre con la casa patas arriba y de cháchara hasta las mil con otra megamamá tiradas en el sofá de casa, de risas y compartiendo vida. Liberada del "tengo que recoger todo esto" porque puede esperar. Son cosas, sólo cosas y pueden esperar porque ahora quiero un ratito de compartir vidita por aquí.
Panamera, aceptar que se haya ido es durísimo, ha tomado la decisión por ti y TE HA HECHO EL FAVOR DE TU VIDA, no lo olvides.
Discrepo, guapetona, la autocompasión no nos ha traído aquí, nos acompaña a veces, de acuerdo, pero aquí nos trajo la necesidad de encontrar referencias, de buscar refuerzos, de conocer todo este mundo que hasta ese momento era desconocido, de sentir el apoyo de otras personas que han pasado o que pasan por lo mismo, desde un lado y desde el otro, la necesidad de expresarnos sin sentirnos juzgadas, ni tuteladas, ni inducidas a nada. Y eso también es vida, guapa, mucha vida.
Y mientras tanto, reinventarnos o mantener el invento previo, chica, lo que sea será. Como dice Jorge, sufrir por quien no lo merece es algo que no debemos prolongar en el tiempo. Lleva su proceso, claro que sí, pero limitémoslo. Un ratín de jo cuánto le añoro y luego el post-it de ideas positivas y de cosas que nos gusta hacer. Cerrojazo.
Jajajaja, me hace gracia imaginarnos en plan solteronas comentando sobre los affaires de los demás, jajaja. Ya verás como no será así, dentro de un tiempo nos reiremos de esto, estoy segura. Es francamente patético que añoremos algo que fue un gran montaje. Se fueron porque prefirieron la droga que afrontar la vida a nuestro lado. Ya está. Y todavía nos da pena porque eran encantadooooores, y brillantes y nos hacían sentir superimportantes y supernecesaaaaaaarias. Pues hija, no era verdad ni lo uno ni lo otro. ¿Y sabes una cosa? Por la pena entra la peste. Hala, a la mieeeerda.
La primera que te necesita es la que está por dentro, tú misma y sin ti, no puedes ser importante para nadie. Luego ya vendrán los demás. Además tenemos a nuestros chiquitines que se miran en nosotras. Y fíjate la de personas que por aquí nos buscamos y nos acompañamos y nos enviamos cariño. No sé tú, yo me siento muy bien cada vez que alguien me manda aunque sólo sea una sonrisa.
Así que te mando unas cuantas
Miles de besos,