Venga.
Os alegrará saber que de momento no he consumido nada en dos semanas. Nada más que tabaco, he tenido dos intentos para dejarlo en este tiempo y nada, igual de imposible.
¿Apetecerme? Me apetece. ¿Por qué no he consumido? He gastado mucho dinero de golpe, si hubiera vuelto a comprar antes de marzo me hubiera quedado sin dinero para hacerlo. Es demasiado cara. ¿Lo volveré a hacer? Ni idea, de lo que no cabe duda es que me ha gustado.
¿Como me siento ahora? Estoy en un estado de ánimo un poco flojo, pero dentro de lo que viene siendo para mí un estado de ánimo flojo, este es de los más alegres. Repuntan mis problemas de bulimia, es lo único de gravedad en estas semanas, pero la que viene tengo cita con el psiquiatra, podré hablar de ello con tranquilidad.
¿Cómo me he sentido estas dos semanas? Al principio estuve muy deprimido, no sé si será el bajón por la cocaína, o uno de los típicos bajones que me dan de forma "natural". Luego me fui estabilizando, he tenido "deseo" en ocasiones muy concretas, pero nada comparado con el deseo de tabaco cuando me falta. La excepción fue un día que soñé con cocaína, en el sueño viví los mismos efectos con la intensidad del primer día, y nada más despertar no había nada que deseara más que un "atracón" de cocaína, si hubiera tenido dinero suficiente para un gramo (las micras dejaron de hacerme efecto muy pronto), en ese momento hubiera llamado para comprar. Ahora me encuentro con ganas, estoy en plan "se me ha antojado", pero llevo así como unos tres días y no he comprado. El que en un futuro lo haga o no, es algo que ya no sé. Al final, sí parece que me he enganchado un poquito, siempre estará el miedo de creer que la próxima consumición será el inicio de una espiral de la que no podré salir.
¿Qué cosas he descubierto al consumir cocaína?
1) Que es muy seductora, hasta ahora no había tomado nada que me hubiera hecho sentir tan bien, tanto, que merecía la pena el bajón de después.
2) Que es cara; en tres semanas he acabado casi con los ahorros de un año.
3) Que es peligrosa para mi salud. En sólo tres semanas, tuve una alucinación (una araña en mi nariz), y una sobredosis (se me hinchó muchísimo la tripa, creí que en cualquier momento me estallaría, no sé como tuve suerte y salí ileso).
4) Que te vuelve mala persona. Bajo los efectos de la cocaína perdí la vergüenza, pero también la culpa. Estuve muy agresivo y contestón, pero en ningún momento perdí el juicio. Siempre fui yo, y es un problema que no había previsto: Si, estando colocado, me diera en algún momento por violar, pegar, matar... sería consciente de ello y, por tanto responsable. Una vez pasados los efectos, me encontraría, no sólo con un problema legal muy gordo, sino también con la recuperación de mi moral y mi sentimiento de culpa, y probablemente no sería capaz de perdonarme el daño causado, porque nunca habría dejado de saber lo que estaba haciendo, sólo me daba igual.
Este es el último hilo que abro. A partir de ahora escribiré aquí, si tengo algo que escribir. Si recaigo, si me apetece, si venzo la tentación en un momento de desesperación...
De momento, me apetece mucho.

