Hola. He probado la cocaína recientemente. Sólo dos gramos, esparcidos en tres días. En principio no consideré la posibilidad de volverme adicto por probar tan poca cantidad por primera vez, ni siquiera pensaba hacerlo más. Pero empiezo a ponerlo en duda.
Por las mañanas no tengo ganas de consumir nada, pero por la tarde empieza a aparecer el "mono". Lo distingo bien del mono al tabaco, que sí que lo fumo con más frecuencia de la que querría. El del tabaco es como un "hambre" que nunca se sacia, aunque me fume cuatro cigarros en una hora. Este... iba a decir como el antojo de chocolate con almendras, pero sería poco. (edito esta parte del mensaje porque creo que es contraproducente, disculpen si he hecho daño a alguien). He dudado varias veces en llamar al camello, pero me resisto porque no lo considero apropiado. Hay momentos en los que lo deseo tanto, que me empieza a temblar el labio de la rabia. Ayer dormí bien, al menos.
Estoy un poco asustado. Realmente no sé si estoy enganchado, ni si es posible engancharse por "una vez en la vida" de una forma tan intensa. He conocido a un par de personas que consumieron cocaína y lo dejaron. A menudo estaban profundamente tristes, se aislaban y no querían hablar con nadie, y nunca sabíamos qué era lo que se les estaba pasando por la cabeza, ni cuál era el problema... Y creo que ahora empiezo a comprenderlo, y me da miedo a acabar igual.
La verdad es que no sé qué hacer, a parte de no llamar al que me la vendió.

