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El recurso al miedo como estrategia preventiva

José A. García del Castillo Rodríguez (Director del Instituto de Investigación de Drogodependencias (INID)) | Septiembre 1998

En el campo de la prevención de las drogodependencias nos encontramos ante un constante cambio de estrategia. En muchas ocasiones utilizamos alguna técnica preventiva y antes de verificar su eficacia ya la estamos abandonando por otra, o simplemente modificando su estructura. Nadie discute que la investigación, en cualquier rama de la ciencia, es lenta en su desarrollo, pero precisamente por esa lentitud sería necesario agotar cada una de las estrategias utilizadas hasta su completa desestimación, en el caso de no comprobar su eficiencia.

Pero el problema se nos complica cuando, además, entramos en una paradoja al usar estrategias preventivas que muchos autores (Braucht-1973, Janis y Feshback-1953, Wilde-1993, Soames-1988, Williams et al.-1985, Goodstadt-1980) han desestimado previamente, como es el caso del recurso al miedo en la prevención. Estamos de acuerdo en que es necesario informar, siempre y cuando la información no vaya sola, sino en compañía de otras estrategias y/o técnicas que complementen y/o eviten el riesgo de contraprevención que potencialmente conlleva la información en solitario. Las campañas preventivas se suelen apoyar, solo y exclusivamente, en la información, hecho que puede ser en sí mismo contrapreventivo, pero aún podría agravarse más si el contenido informativo tiene un corte de instigación al miedo.

Partiendo de estas premisas, se nos puede advertir por parte de las autoridades sanitarias que el tabaco perjudica seriamente la salud, o bien que el tabaco produce cáncer (enfermedad que con el solo pronunciamiento nos puede generar bastante inquietud y desasosiego). Estos mensajes que persiguen un efecto de miedo tienen como fin último el que los jóvenes no se inicien en el consumo de tabaco, o bien, que se abandone el consumo en los ya iniciados.

Una droga legal y social como es el tabaco, posee un buen número de referentes para nuestros jóvenes de que no es tan perjudicial como se advierte, dado que cuentan con la evidencia de adultos que tienen una larga historia de consumo de tabaco y que siguen tan sanos como el primer día.

Hipotéticamente, al menos, es distinto recurrir al miedo en una sustancia como la heroína, donde decir: la heroína mata, se traduce en una certeza inmediata para nuestros jóvenes, basándose en argumentos tan claros como muerte por sobredosis o muerte por adulteración.

En cualquiera de estos dos ejemplos el análisis cualitativo del mensaje y su efecto preventivo se fundamenta en la inmediatez y la credibilidad del propio mensaje. En sustancias de adicción larga y peligrosidad a largo plazo (como es el caso del tabaco, el alcohol, la marihuana, etc.), el mensaje de miedo puede llegar a tener un efecto, por lo menos, contradictorio, y posiblemente no incida en absoluto en el comportamiento de uso de la sustancia (al menos de una forma preventiva). Por el contrario, aquellas sustancias de adicción rápida y peligrosidad inmediata o a corto plazo (como es el caso de la heroína, cocaína, alucinógenos, etc.), puede tener un efecto preventivo mucho más evidente en la conducta de uso y sobre todo en el comportamiento de inicio.

Según Rogers (1975, 1983) los mensajes de recurso al miedo puede tener mayor efectividad si siguen los siguientes fundamentos:

-- Cuando el mensaje aporta argumentos consistentes acerca de que el receptor del mensaje pueda padecer las consecuencias negativas que se anuncian en el mismo. En el ejemplo sobre el tabaco, cuando se advierte de la peligrosidad de la sustancia, tendría que expresarse en términos más contundentes, aunque matizando la temporalidad: El tabaco provoca la muerte a largo plazo. El mensaje de la heroína y similares conlleva esta contundencia.

-- El mensaje explica que las consecuencias negativas tienen un alto índice de probabilidad de ocurrir si no se toman medidas alternativas, que también deben de ser expresadas. El mensaje del tabaco, en su caso, debería de ir acompañado de alguna sugerencia o alternativa: No fume. El tabaco provoca la muerte a largo plazo. En el caso de la heroína, es obvio, que también debería de ir acompañado de la apostilla: No consuma heroína. La heroína mata.

-- En tercer y último lugar, el contenido del mensaje tiene que convencer al receptor que las advertencias evitarán las consecuencias negativas. En este punto, el mensaje sobre el tabaco debería reformularse: No fume. El tabaco provoca la muerte a largo plazo. La persona que no fuma tiene una esperanza de vida muy superior a la fumadora. En cuanto a las otras sustancias, la reformulación también sería conveniente: No consuma heroína. La heroína mata. Sin heroína su vida está a salvo. Finalmente, no habría que olvidar la argumentación de O Keefe (1990) que aduce que el miedo contenido en el mensaje no tiene por qué concordar con el miedo producido en la audiencia. No obstante, aún seguimos en el plano de las hipótesis, a pesar de los años transcurridos, y creo que necesitamos investigar este tipo de estrategias informativas, sobre todo, porque el recurso al miedo sigue siendo uno de los pilares de las campañas de prevención de drogas.

Fdo.: Prof. José A. García-Rodríguez
Director del Instituto de Investigación de Drogodependencias (INID).
Campus de San Juan de Alicante.
Universidad Miguel Hernández.

José A. García del Castillo Rodríguez

Doctor en Psicología, Especialista en Psicología Clínica y Catedrático de E.U. de Psicología Social de la Universidad Miguel Hernández de Elche.
En la actualidad pertenece al Departamento de Psicología de la Salud y es fundador y director del Instituto de Investigación de Drogodependencias (INID) de la Universidad Miguel Hernández.
Es director de la revista Health and Addiction/Salud y Drogas. Dirige el Grupo de Investigación consolidado “Análisis e intervención psicológica en la prevención de conductas de riesgo para la salud” (PREVENGO) de la Universidad Miguel Hernández.

Academia.edu: https://umh-es.academia.edu/JoseAntonioGarciadelCastillo

Nota: Este artículo se enmarca en la sección de Opiniones de lasDrogas.info, cuyo objetivo, como su nombre indica, es promover las opiniones o discursos y participación de los profesionales y personas afectadas o interesadas en el ámbito de las drogas. El colectivo editor de lasDrogas.info no se hace responsable ni del contenido ni de la forma de los artículos publicados en esta sección.