En el norte de Chile, el 42% de los incidentes laborales en minería están vinculados al consumo de alcohol o drogas. Las empresas los despiden. El Estado no los trata. Y el sistema no estaba preparado para la llegada masiva de mujeres al sector.
A las sustancias habituales se le suman ya las tecnologías, y los expertos advierten de que «el sufrimiento psicológico es también un factor de riesgo»
La disminución de la masa muscular y el declive de los órganos, entre las razones del científico Iñaki Galán por las que las resacas son cada vez peores con los años
‘Becoming Peer’ es una publicación, de Tait Mandler y Roberto Pérez Gayo que ofrece una caja de herramientas para reimaginar la reducción de daños a través de discusiones sobre conceptos comunes, pero controvertidos: la participación de pares, la salud y la evidencia.
La Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre drogas en España ha publicado los datos de un estudio piloto sobre el consumo de alcohol, tabaco y posibles adicciones comportamentales en menores estudiantes de 12 y 13 años.
Australia actualiza las condiciones de acceso a terapias asistidas con MDMA y psilocibina mientras crece el debate sobre seguridad, formación y seguimiento clínico.
Las redes sociales prometieron conectarnos y terminaron aislándonos en escaparates individuales, observados constantemente por máquinas que subastan nuestra atención.
Estudios en todo el mundo lo certifican: los casos de violencia de género aumentan un 26% cuando el equipo del agresor gana o empata, y hasta un 38% cuando pierde.
Ni los hielos ni el refresco que va con el cóctel o el agua de la birra sirven para hidratarnos. Consumir esta sustancia en verano aumenta los golpes de calor, los accidentes y la deshidratación
En el norte de Chile, el 42% de los incidentes laborales en minería están vinculados al consumo de alcohol o drogas. Las empresas los despiden. El Estado no los trata. Y el sistema no estaba preparado para la llegada masiva de mujeres al sector.
La reducción de daños está precisamente en aquello que se pierde con su integración en un sistema tecnocrático de atención a las adicciones. Está en devolver la agencia a los usuarios, proteger derechos.
Si algo nos recuerda este informe es que las políticas de drogas son, o deberían ser, en última instancia, políticas de salud pública, justicia social y de garantía de derechos.
Un manual de AIDS Action Europe aborda la reducción de daños en chemsex desde la salud sexual, el consentimiento, el autocuidado y una atención sin estigma.
Un estudio en personas jóvenes adultas en España vincula las apuestas en videojuegos y el trading financiero con mayor gravedad del juego y daños asociados.
La guía cuestiona los estereotipos construidos en torno a las personas cultivadoras y reclama narrativas basadas en los derechos humanos y la realidad de los territorios.