La reducción de daños está precisamente en aquello que se pierde con su integración en un sistema tecnocrático de atención a las adicciones. Está en devolver la agencia a los usuarios, proteger derechos.
Mientras Escocia explora espacios de inyección seguros para los adictos, Toronto sigue a Vancouver y al estado de Oregón al tratar de legalizar el transporte de pequeñas cantidades de heroína, fentanilo y otras drogas para uso personal.
Entre la calle y el uso: Situación de los derechos humanos de las personas que habitan la calle y usan drogas en Tijuana y Mexicali (México), elaborado por Elementa DDHH.
Los expertos y defensores del bienestar infantil argumentan que esta política no funciona y que se debe abordar el problema de manera más compasiva y efectiva.
La iniciativa, impulsada por organizaciones europeas, reclama actualizar los símbolos digitales que asocian el brindis y el consumo de alcohol con la idea de bienestar y salud.
La agencia europea contabiliza 100 salas de consumo supervisado y programas de naloxona en 19 países, aunque considera que la cobertura continúa por debajo de las necesidades estimadas en parte de Europa.
Un estudio realizado con hombres gais en China sugiere que hablar primero de las emociones puede facilitar después conversaciones más íntimas sobre orientación sexual y salud sexual. La privacidad, sin embargo, sigue siendo un factor clave para generar confianza.
La cuantía iguala el valor en bolsa de toda la compañía, que se queja de que “una sanción de tal magnitud no tiene precedentes en la historia de la aplicación de la legislación en materia de protección del consumidor”
Australia actualiza las condiciones de acceso a terapias asistidas con MDMA y psilocibina mientras crece el debate sobre seguridad, formación y seguimiento clínico.
La reducción de daños está precisamente en aquello que se pierde con su integración en un sistema tecnocrático de atención a las adicciones. Está en devolver la agencia a los usuarios, proteger derechos.
Si algo nos recuerda este informe es que las políticas de drogas son, o deberían ser, en última instancia, políticas de salud pública, justicia social y de garantía de derechos.
Un estudio en personas jóvenes adultas en España vincula las apuestas en videojuegos y el trading financiero con mayor gravedad del juego y daños asociados.
La guía cuestiona los estereotipos construidos en torno a las personas cultivadoras y reclama narrativas basadas en los derechos humanos y la realidad de los territorios.