Redacción-

Según la encuesta ESTUDES 2018-2019, la Encuesta sobre uso de drogas en Enseñanzas Secundarias en España, el 33% de los estudiantes entre 14 y 18 años han consumido cannabis una vez en la vida y un 19,3% en los últimos 30 días. El consumo de cannabis en la adolescencia, que aún es una etapa de desarrollo, es más perjudicial que en otras por el estado del cerebro en esta etapa entre otros factores.

Es por ello que un grupo de investigadoras de la Universidad Internacional de Valencia han realizado y publicado un artículo en la Revista Española de Salud Pública, que hace una revisión sistémica de las publicaciones de investigación existentes sobre los efectos del consumo de cannabis en las funciones cognitivas de atención y memoria en la población adolescente.

Según el artículo, diversos de los estudios revisados señalan que el uso abusivo de cannabis afecta tanto a la atención como a la memoria, produciendo hipopresexia, aprosexia, déficit en la memoria a corto plazo y en la memoria de trabajo, así como diferentes tipos y grados de amnesia. También resaltan como los estudios señalan la recuperación de la memoria con la abstinencia, aunque no es concluyente con la atención.

En relación con las intervenciones psicosociales orientadas a la mejora de la memoria en adolescentes y jóvenes consumidores de cannabis, concluyen que tanto el manejo de contingencias como las intervenciones educativas y la entrevista motivacional no son efectivas sobre los efectos de las sustancias. Por otra parte, el entrenamiento den la memoria de trabajo ofrece resultados positivos, aunque clínicamente no significativos.

Los estudios revisados han contado con muestras muy pequeñas, de entre 40 y 154 participantes y con tasas de abandono altas. También está muy localizada geográficamente las publicaciones, cogiendo mucha relevancia la población de Estados Unidos, y esto es especialmente relevante porque el consumo de cannabis en España en un 98,9% de los casos, según el estudio ESTUDES, es en formato de porro, un formato que suele ir acompañado de tabaco y la sinergia entre cannabis y nicotina podría influir en la memoria y la atención. Finalmente, en el estudio afirman que hay una mayor investigación de los déficits de memoria que los de atención, por la falta de publicaciones de investigación en la materia.

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