Luis_cerocero escribió: 16 Sep 2025 18:18 Pedro, gracias por tu testimonio tan honesto y poderoso. Lo que cuentas refleja con absoluta claridad lo que siempre digo: el alcohol no añade nada a tu vida, solo lo destroza. Tu historia muestra cómo, durante años, el alcohol se infiltró como si fuera algo normal, cotidiano, como el pan o el dentífrico, y al mismo tiempo iba vaciando tu vida de sentido, de salud y de oportunidades. Esa es la gran trampa: lo aceptamos como si fuera parte de la vida misma, cuando en realidad es el veneno que nos roba la vida.
Lo más inspirador es tu giro de percepción: pasaste de creer que eras débil, incapaz y derrotado, a darte cuenta de que en realidad ya tenías la fuerza, porque habías soportado años de dolor y caídas. Eso es lo que cambia todo: entender que no hay nada que perder dejando el alcohol, y absolutamente todo que ganar.
Tu mensaje final es perfecto: la clave está en reconocer tu propia fortaleza y en pedir ayuda. Nadie tiene por qué hacerlo solo, y no es un signo de debilidad, sino de inteligencia. Con el apoyo adecuado y con claridad de mente, la abstinencia no es un castigo: es la mayor liberación que una persona puede experimentar.
Gracias por recordarle a todos que la salida existe, que no es cuestión de suerte ni de fuerza de voluntad mística, sino de un cambio de perspectiva y de acción. Lo que tú llamas ‘una nueva vida’ no es un milagro externo: es la consecuencia natural de liberarte de la mentira del alcohol.
Todo esto lo aprendí con El libro de Geoffrey Molloy- Cero Cero
Muchas gracias, Luis.
No sé por qué este foro no me deja casi nunca entrar, me pasa desde hace mucho.
Contar, para darle continuidad a mi historia, que a día de hoy llevo 19 años de abstinencia. Estoy bien.
Mi vida es bastante normal: tengo un trabajo que no me desagrada, llevo 7 años con mi pareja actual, y unos tiempos son mejores y otros peores, igual que todo hijo de vecino. No he descubierto una vacuna ni me ha salido ningún súperpoder de la chepa por dejar el alcohol. Solo soy yo sin beber. Y sabéis qué?, es maravilloso. Y no lo es por lo que "te da" dejar de beber, es sobre todo por lo malo que "te quita".
Lo primero, La Decisión, dejar de consumir (lo que sea que consumas) , Luego, como vivas tú vida...es cosa tuya. Pero que vas a estar mucho mejor para afrontarla, eso te lo aseguro yo, y mucha más gente que un día dijo basta y por ahí andan felices.
Ánimo a todos, un abrazo muy fuerte!