La demanda de tratamientos por consumo de cocaína y alcohol ha crecido en 2008 entre las mujeres que han acudido a la Fundación Noray Proyecto Hombre, mientras que en los hombres ha disminuido la terapia por consumo de cocaína y sólo ha aumentado en el alcohol.

Así se desprende de la memoria de 2008 presentada ayer por la fundación alicantina, que atendió el pasado año a 660 usuarios y 773 familiares en los diversos programas que ofrece contra la adicción a las drogas, donde la cocaína sigue siendo la principal sustancia de consumo.

La demanda de tratamiento por consumo de cocaína fue solicitada por el 51,5% de las mujeres que acudieron a Proyecto Hombre, tres puntos más que el año anterior, que fue del 48,4%, mientras que la asistencia por alcohol subió 4 puntos al ser reclamada por el 21,2% de las mujeres, frente al 17,2% anterior. El cannabis no ha sufrido cambios significativos y la heroína se redujo cinco puntos, tras situarse en el 4,5%.

La frecuencia del consumo de sustancias entre los usuarios es también mucho mayor entre las mujeres. Aquellas que consumían a diario conforman el 35,9%, frente al 22,7% de hombres y también es superior el porcentaje de las consumidoras de 4 a 6 días a la semana -11%-, frente al 9,4% de hombres.

Entre los hombres, el tratamiento por abuso de cocaína fue el más demandado -el 59,9%-, aunque 0,5 puntos menos que el año anterior, mientras que el único incremento se ha dado en los tratamientos contra el alcohol, que crecen 6 puntos y pasan del 12,8% en 2007 al 19,1% en 2008.

La directora de Proyecto Hombre, Ana Robles, señaló que este incremento entre las mujeres puede obedecer a que «la mujer empieza a ver que efectivamente tiene un problema de adicción, pero habría que preguntarse por qué demanda mucho menos tratamiento que el hombre, independientemente de que su consumo sea menor. Le cuesta mucho más acceder al tratamiento y parece que tiene una doble sanción moral por ser mujer».

No obstante, el perfil mayoritario del consumidor de drogas sigue siendo masculino -82,4% de los usuarios- y la edad media es de 32 años en hombres y 34 en mujeres, siendo el 55% solteros en ambos casos.

La directora destacó que, aunque la demanda de tratamientos se ha estabilizado, por primera vez este año se han detectado dificultades de inserción laboral entre los usuarios a su salida del programa como consecuencia de la crisis, lo que supone «un factor de riesgo importante en posibles recaídas» por lo que se ha puesto en marcha un área de inserción laboral. Robles también criticó la reducción de subvenciones a proyectos sociales de entidades financieras cuando sí respaldan fichajes futbolísticos. El presidente de la Fundación, Luis Corno, también se refirió a que «en esta época de contracción del gasto muchas personas van al paro y la droga es una vía de escape fácil» e incidió en la importancia de ofrecer asistencia a este colectivo.

Por su parte, la directora general de Drogodependencias de la Conselleria de Sanidad, Sofía Tomás, apuntó que con la crisis económica las solicitudes de tratamiento contra las drogas crecieron un 8% durante 2008 en la Comunidad Valenciana. «Y la tendencia es al aumento, por lo que podemos calcular que este año aumentarán un 10% las admisiones a tratamientos». 17.000 personas solicitaron asistencia en 2008, de las que el 36% pertenecía a la provincia de Alicante.