La Dirección General de Drogodependencias de la Conselleria de Bienestar Social realizó el año pasado una encuesta entre casi 42.000 escolares con edades de 12 a 16 años y obtuvo unos datos bastante reveladores. El 51,2% de los más veteranos, los adolescentes de 15 años, reconocieron que consumían alcohol durante los fines de semana, ocasionalmente o a diario.

Idéntica contestación dio el 31,2% de los escolares de 14 años y el 16% de los alumnos de 13 años. Este porcentaje desciende considerablemente entre los chavales menores de 12 años, y se sitúa en el 9,1%.

El resultado de esta encuesta mantiene preocupados a educadores y responsables de Drogodependencias, ya que a pesar de que descienda el consumo de alcohol en la calle, «es preocupante el elevado porcentaje de alumnos» que tienen consumos frecuentes de alcohol. Es más, el director general de Drogodependencias, Bartolomé Pérez Gálvez, asevera que el 3,6% de los 41.991 encuestados de Secundaria se emborracha al menos una vez al mes.

Esta encuesta además tiene la particularidad de que no es del todo anónima, por lo que las respuestas no tendrán defectos al alza, sino a la baja por parte de los menores. El encuestado debe rellenarla con sus iniciales, las de sus padres, el mes de nacimiento, el curso y el colegio. Es orientativo y no tiene objetivo sancionador, aunque lo propios chavales se dieron cuenta de que no era del todo anónima, como ya denunció este diario el 26 de junio del año pasado.

De la misma manera que esta encuesta refleja resultados muy negativos y preocupantes de los más jóvenes de la Comunidad, Pérez Gálvez explicó que el consumo del alcohol en la vía pública ha descendido. La Comunidad se sitúa como la tercera de España, con el 13,11% de los encuestados que hacen botellón.

Pero si el botellón disminuye, ¿dónde consumen alcohol los jóvenes? En este sentido trabaja la Ley Nacional sobre Drogas. El rango estatal posibilita que los pubs, discotecas y bares puedan exigir la presentación del DNI para limitar el acceso de los menores a estos establecimientos, eliminando la posibilidad de dar en la barra alcohol a adolescentes que aparenten más edad. También estudia la posibilidad de regular las cajas en los supermercados. En grandes superficies, el 20% de las cajas que realizan los cobros deberán exigir el documento de identidad para vender alcohol. Algunos supermercados y tiendas cumplen ya este trámite de manera voluntaria, aunque al estar regulado por ley se convertirá en obligatorio y podrán ser sancionados aquellos que no la cumplan.

En lo que respecta a la ley de la Generalitat, la modificación de la ya existente prepara la prohibición del fomento de consumo de alcohol entre los jóvenes sobre todo en campañas en las que se deja a la voluntad del menor el no abusar que es malo.

Enseñar a ser Padres

Beber: un alto porcentaje de padres son bebedores y esto les limita a la hora de imponerse.

Modas: la presión social es importante, pero hay que evitar el temor de ser excesivamente duros o blandos.

Delegan: algunos delegan la responsabilidad en otras instituciones.

Crisis: no saber cómo educarlos.