El consumo de alcohol se mantiene como la principal causa de necesidad de tratamiento en los centros ambulatorios de drogodependencias de Andalucía, según el balance realizado por la Consejería para la Igualdad y Bienestar Social perteneciente al primer semestre de este año.

Durante este periodo, se registraron 8.788 admisiones y readmisiones para tratamiento en estos centros ambulatorios de drogodependencias, 131 más que en el mismo periodo de 2004. El alcohol sigue siendo la sustancia que más tratamientos motiva, un 32 por ciento del total, una posición que mantiene desde el año 2003.

Según ha informado la Junta de Andalucía en una nota de prensa, las admisiones y readmisiones por consumo abusivo de alcohol han aumentado de 2.747 en el primer semestre de 2004 a 2.811 en los seis primeros meses de 2005. Por provincias, la que registró un mayor número de casos fue Córdoba, con 607, seguida de Sevilla (537), Granada (396), Málaga (383), Cádiz (312), Jaén (267), Almería (223) y Huelva (86).

El tabaco, sin embargo, ha experimentado un descenso en el número de admisiones. En resumen, las drogas legales incluidas en este balance (tabaco, alcohol y juego patológico) suponen el 43,4 por ciento de los tratamientos. Las admisiones por juego patológico han aumentado de 108 a 137.

Provincias

Por provincias y en todas las sustancias, se registraron 505 admisiones en Almería (5,7 por ciento), 1.410 en Cádiz (16 por ciento), 1.342 en Córdoba (15,3 por ciento), 1.048 en Granada (11,95 por ciento), 525 en Huelva (6 por ciento), 741 en Jaén (8,4 por ciento), 1.238 en Málaga (14,1 por ciento) y 1.980 en Sevilla (22,5 por ciento). En cuanto a la edad, sólo el 2,4 por ciento de los tratamientos registrados en este semestre corresponden a menores de 18 años. En este grupo, el cannabis es la sustancia que más internamientos causa, el 65,9 por ciento, seguida de la cocaína, el 21,6 por ciento.

Por otro lado, los pacientes admitidos a tratamiento por tabaco y alcohol tienen las medias de edad más elevados, 44 y 43 años respectivamente, mientras que los de cannabis son los más jóvenes, con una media de 23 años. Los pacientes por juego patológico se sitúan en los 37,7 años, los de heroína en 35 y los de cocaína en 29,88 años.