Después de tres años de batalla, la Junta de Andalucía conseguirá hoy -cuando la ministra de Sanidad firme la autorización- que su ensayo clínico con heroína para toxicómanos empiece a ser una realidad. Un protocolo médico distinto fue presentado por las autoridades andaluzas en 1999 y rechazado por la Administración central. Esta vez, con dos meses de retraso tras nuevas aportaciones, ya tienen el visto bueno y es factible que los experimentos comiencen este semestre.

Los obstáculos empezaron a despejarse hace un año, cuando se produjo la calificación por Sanidad de la heroína como producto en fase de investigación médica. Posteriormente, el 3 de mayo, una comisión del Plan Nacional sobre Drogas dio su visto bueno a los ensayos porque «no existen impedimentos jurídicos para llevarlos a efecto». Pese a que no hay evidencias definitivas de que la prescripción de heroína sea una forma eficaz de tratamiento, la comisión tuvo en cuenta que «no se han realizado los experimentos necesarios para poder validar o no esta afirmación».

Dos grupos de cien personas

El objetivo principal del ensayo clínico con heroína -denominado Programa Experimental de Prescripción de Estupefacientes en Andalucía (Pepsa)- es evaluar «la eficacia del tratamiento con heroína añadido a metadona en comparación con la administración solamente de metadona» y los participantes serán «pacientes adictos a la heroína que no responden adecuadamente a la metadona». Se realizará un estudio comparativo de dos grupos (con unas cien personas en cada uno de ellos), «cada uno de los cuales tiene un tratamiento: metadona (vía oral) y heroína (vía intravenosa) o metadona sola. En ambos grupos se da apoyo psicoterapéutico a los pacientes y el ensayo se realizará en unos doscientos toxicomános dentro de centros de la Junta de Andalucía».

Hoy se harán públicos los restantes datos del ensayo, aunque las pretensiones oficiales de la Junta de Andalucía eran que tuviera una duración de un año, con una evaluación a los seis meses, y que una vez concluido se procediera a abrir una tercera investigación, esta vez en un centro cerrado: la cárcel de Huelva. En principio, además, el programa propuso dos centros clínicos para realizar el experimento, uno en Granada y el otro en La Línea de la Concepción. La petición realizada a la Agencia Española del Medicamento era que las dosis de heroína oscilaran entre los 100 y 500 miligramos por día, y las de metadona entre 20 y 60 miligramos diarios en el caso del grupo experimental, y entre 40 y 150 miligramos para el grupo de control.

Control del Gobierno

Por su parte, el Gobierno central se reserva el derecho de supervisar el ensayo y es «el responsable único, ante los organismos internacionales, por lo cual se facilitará por parte de la Comunidad Autónoma toda la información que se le requiera por las instituciones de la Administración del Estado correspondientes». Cataluña es la otra Comunidad Autónoma que tiene el visto bueno de la comisión del Plan Nacional sobre Drogas, pero su ensayo todavía está a la espera de la autorización de la Agencia del Medicamento.