Un programa antitabaquismo, que está basado en el envío periódico de mensajes de texto a móviles mediante elementos estimuladores, tratará de incidir en la reducción del consumo de tabaco en aquellas personas que hayan decidido dejar de fumar.

Esta terapia consiste en el envío de un total de nueve mensajes que se distribuirán cada siete días a lo largo del tratamiento a un grupo de unas cuarenta personas con una edad media de 47 años, y que participan en los programas antitabaquismo que organiza la Unidad contra el Tabaquismo de la Asociación Española contra el Cáncer (AECC) en Málaga.

El responsable de esta unidad, Salvador Oña, explicó que este sistema forma parte del conjunto de terapias que se integran dentro de los programas multicomponentes contra el tabaquismo, aunque confió en obtener «buenos resultados» por lo novedoso de la iniciativa.

SISTEMA DE RECOMPENSAS

Los mensajes están adaptados a las características personales de cada uno de los pacientes que participan en la terapia, y contienen elementos reforzadores de la motivación mediante un sistema de recompensas. Oña destacó que como requisito fundamental para acceder al programa debe existir «una voluntad clara» por parte del fumador para dejar de fumar, si bien precisó que es una adicción física y psicológica «muy fuerte» que además está condicionada por el entorno social.

«Fumar está bien visto por la sociedad en general» ya que está relacionado con un estilo particular de vida, señaló, lo que en su opinión implica «mayor dificultad» a la hora de decidir abandonar su consumo. Según Oña, alrededor de un tercio de la población total fuma habitualmente, aunque más de la mitad considera que «se van a librar» de los efectos cancerígenos.