Cigarrillos caros y con publicidad severamente restringida y cada vez más carteles de «prohibido fumar» en ámbitos públicos y privados. El ministro de Salud, Ginés González García, anunció que se impulsarán en el país estas tres medidas concretas que conforman la columna vertebral del Convenio Marco para el Control del Tabaco que impulsa la Organización Mundial de la Salud (OMS). En setiembre, Argentina rubricará este convenio en Nueva York, y luego deberá ratificarlo el Parlamento nacional.

El ministro hizo pública esta posición al abrir ayer la Jornadas Internacionales Sobre Control del Tabaco, donde se trataron las «implicancias del Convenio Marco» para Argentina y el Mercosur. En las jornadas participaron delegados latinoamericanos, profesionales de la salud y funcionarios de la OMS, de la Organización Panamericana de la Salud y del Banco Mundial.

«La batalla del tabaco se gana o se pierde en la mente de los adolescentes», dijo el ministro, atacando de lleno el papel que cumple la publicidad a la hora de inducir a los jóvenes a fumar. Inmediatamente echó mano a una encuesta realizada por su Ministerio el año pasado en escuelas, a chicos de entre 13 y 17 años: «Dos de cada diez chicos de trece años dijeron fumar todos los días (23,1%) y tres de cada diez chicos de quince años también fuman todos los días (35,6%); vemos con preocupación que disminuye la edad de inicio para fumar», dijo. «Me vuelve loco lo que pasa con los chicos», remarcó en un tono informal.

González García dijo que en el país «mueren cerca de 40 mil personas al año» por enfermedades vinculadas al tabaquismo. Argentina es el tercer mayor consumidor de tabaco en América latina y el Caribe, con el 15% del consumo, pese a tener sólo el 7% de la población regional. El primero es Brasil con un 36% y le sigue México con un 17%.

Vera Luiza Da Costa e Silva, funcionaria de la OMS e impulsora del Convenio Marco, acompañó al ministro en la apertura de las Jornadas. «Todos la llamamos simplemente «Vera Luiza»; es más famosa que Napoléon», bromeó González García al presentarla.

La funcionaria, llegada especialmente desde Ginebra, Suiza, remarcó la importancia de restringir la publicidad de los cigarrillos y de aumentar los espacios que las leyendas preventivas contra el tabaco tienen en los paquetes.

Puso como ejemplo a Brasil, donde una cara completa del paquete tiene un mensaje de advertencia sobre los riesgos de fumar, mientras aquí solamente va una pequeña leyenda.

«En Argentina y en muchos países de Latinoamérica, el precio de los cigarrillos es significativamente más barato que en EE.UU. y Europa, donde un paquete anda entre los 4 y 5 dólares. El hecho de que el precio sea tan bajo incentiva a fumar a los más jóvenes», dijo Vera Luiza.

El Convenio Marco, aprobado en mayo pasado en Ginebra, recomienda medidas concretas en la lucha contra el tabaco:

« Impulsar medidas relacionadas con los precios e impuestos como medio eficaz para reducir el consumo de tabaco.

« Que cada país, según su legislación, adopte medidas para prohibir fumar en «lugares de trabajo, medios de transporte público, lugares públicos cerrados».

« A partir de la entrada en vigor del Convenio Marco, habrá un período de tres años para que se abandonen en los paquetes de cigarrillos, términos como «Ultra ligeros», «suaves» o «con bajo contenido de alquitrán», considerando que son términos «falsos» y «engañosos».

« Las advertencias en los paquetes deberán ser «rotativas, grandes, visibles y legibles» y deberán ocupar «el 50% de la superficie expuesta (del paquete) y nunca menos del 30%».

« Cada país, de acuerdo a su legislación, «procederá a una prohibición total de toda forma de publicidad, promoción o patrocinio del tabaco».

« Se prohibirá la fabricación y venta de «dulces, refrigerios, juguetes u otros objetos que tengan forma de productos de tabaco y puedan resultar atractivos para los menores».

Ginés González García reconoció que «será un camino duro» el que habrá que seguir. «Pero ya hemos dado batallas exitosas como la ley de genéricos o de salud reproductiva», dijo en relación a las presiones económicas que se esperan cuando se avance en la implementación del Convenio Marco.

«Una vez que el país firme el Convenio, será el Parlamento el que deba ratificarlo», agregó, cuando se le preguntó cuándo se implementarían en la Argentina las medidas de control del tabaco.

González García adelantó que su Ministerio ya hizo algunos estudios «econométricos» donde se calculó qué sucedería si se aumentase un 25% los impues tos al tabaco. «El precio —dijo González García— subiría un 16,5%, el consumo bajaría un 5,6%, los ingresos del Estado suben un 18,2% y los ingresos de la industria tabacalera bajan un 5,2%.»

«Este estudio fue girado al Ministerio de Economía para que lo analice —dijo el ministro—. Nosotros pensamos que con una medida de este tipo salvamos vidas, ahorramos costos en salud y aumentamos los ingresos del Estado».

En la Argentina fuma aproximadamente el 40% de las personas que tienen entre 16 y 64 años, uno de los índices continentales más altos, indican estudios oficiales.

«El 35% de los fumadores son mujeres, una tendencia que va en aumento», dijo Ginés González García.

Tras remarcar las 40 mil personas que mueren al año en el país por enfermedades vinculadas con el tabaquismo, indicó que esa cifra equivale al «16% del total de las muertes de personas de entre 35 y 69 años».

La encuesta del Ministerio de Salud realizada a adolescentes, también arrojó que el 70% de los chicos de entre 13 y 15 años dijo vivir en un hogar donde se fuma y que un 34,4% de las chicas de 15 años respondió que «fumar ayuda a bajar de peso».

En la Argentina existen restricciones para las publicidades televisivas entre las 10 y las 22 horas.

Según la OMS, 4,9 millones de personas mueren al año en el mundo debido a enfermedades provocadas por el tabaco.

«La nicotina es tanto o más adictiva que algunas de las drogas consideradas duras», dijo el ministro.