El perfil del usuario del Servicio de Orientación sobre drogas (SOD) que ofrece la Agencia de Salud Pública de Barcelona es el de un joven de 16 años (21,4 por ciento de los atendidos) que consume cannabis como droga principal (72,7 por ciento), y alcohol (50) y tabaco (55 por ciento) como drogas asociadas.

El servicio, que se puso en marcha en 2002 para dar atención y orientación a familiares y jóvenes de Barcelona que consumen estupefacientes pero no sufren una drogodependencia, hizo el pasado año 1.947 entrevistas personales, tanto con familiares de los afectados (44,8 por ciento), como con los propios jóvenes (19,4) y con los afectados y sus familias conjuntamente (35,7).

La mayoría de los jóvenes contactaron con el SOD por derivación de su centro escolar (26,62 por ciento), son de nacionalidad española (96,1), tienen dificultades con los estudios (81,45), conviven con los padres (53,85), estudian (70,14) y no tienen estructurado su tiempo libre (59,73 por ciento), según informó ayer la Agencia de Salud Pública de Barcelona en un comunicado.

Un 10 por ciento de los jóvenes que se ponen en contacto con este servicio, chicos en su mayoría (70 por ciento), asegura consumir cocaína (10,4), aunque un 1,3 reconoce tomar cannabis y cocaína.

Por edades, las mayoritarias son las de jóvenes de 16 años (21,4 por ciento), de 17 (16,8), de 15 (14,29) y de 20 años (13 por ciento).