La Comisión Europea (CE) propone a los Estados miembros un aumento progresivo hasta 2014, de los impuestos del tabaco, para reducir las diferencias de imposición entre los Estados miembro y reducir así el contrabando de tabaco entre algunos países, eliminar las discriminaciones actuales en la imposición de cigarrillos y el tabaco de liar, y finalmente, reducir el consumo de tabaco en un 10% en los próximos cinco años.

La propuesta sobre la mesa, que deberá reunir la unanimidad de los Estados miembros, supondrá un aumento del precio medio de los cigarrillos en España de 17,9%, a la vez que según sus propias estimaciones llevará a una disminución del consumo del 7,7%. Según la mayoría de los observadores el aumento del precio del tabaco es el mejor método para reducir el consumo.

Actualmente, la normativa europea prevé que las accisas del tabaco deben representar al menos el 57% del precio de venta, y ser al menos de 64 euros por mil cigarrillos, para la marca de tabaco más consumida en un Estado miembro. En la nueva propuesta desaparece ese concepto, el tabaco mas consumido y se sustituye por el precio medio ponderado de todos los cigarrillos. En 2014, las accisas deberán representar el 63% del precio de venta medio ponderado y el total de accisas deber aumentar a 90 euros para todos los cigarrillos. España deberá aumentar la cantidad mínima, que cobra actualmente de 76,6 euros por 1.000 cigarrillos hasta 90 euros, que establece la propuesta, lo que encarecerá el precio un 17,9%.

Bruselas desea por otro lado acabar con la discriminación existente entre las accisas de los cigarrillos y el tabaco para liar, en este momento hasta un 30% inferior al de los cigarrillos, lo que provoca un importante “fenómeno de sustitución”, sobre todo entre los jóvenes. Entre 2002 y 2006, el consumo de cigarrillos ha bajado más de un 10%, mientras que el de tabaco para liar ha crecido en la misma proporción.