Los votos del grupo popular en las Cortes Valencianas permitieron rechazar hoy en la Comisión de Política Social todas las enmiendas presentadas por los grupos de la oposición al proyecto de ley de
modificación de la norma sobre drogodependencias y otros trastornos
adictivos.

No obstante, la diputada del grupo popular Macarena Montesinos, se mostró dispuesta a la negociación con el resto de grupos de cara al debate en pleno. La ley que se modifica data de 1997.

Ahora, con el nuevo texto, el Consell incluye la modificación de edad legal para el consumo alcohol y tabaco, prohibiendo la venta a menores de 18 años, frente a los 16 años prevista en la anterior ley,
así como la prohibición de la publicidad en un área de 200 metros lineales colegios y centros sanitarios y la ampliación de ayudas económicas sobre el límite actual.

También se recoge la autorización del uso compasivo fármacos agonistas, es decir la introducción en el tratamiento de la misma
sustancia que determina la adicción, siempre que esta práctica cuente con «aval científico suficiciente», y situado en una «esfera humanitaria».

La diputada socialista Nuria Espí indicó que su grupo no se opone a medidas de control de consumo de estas sustancias entre los jóvenes, pero reclamó que se articule un plan de acción de ocio
alternativo «porque no se ha conseguido la aplicación de la ley de 1997», que era, dijo, «una buena ley».

La diputada popular Macarena Montesinos indicó que el Gobierno valenciano, desde la propia dirección de Drogodependencias junto con el Ivaj, está trabajando en un plan de ocio alternativo y rechazó que
la ley de 1997 haya sido un «fracaso».

En este sentido, aludió a encuestas de consumo de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción que expone un descenso en consumo de alcohol del 16,67 por ciento; de cocaína, 22,22 por ciento; en heroína, 50 por ciento; en éxtasis, un 33 por ciento; alucinógenos, un 66.67 por ciento y de cannabis, en un 15,91 por ciento.

Los socialistas señalaron que las actuales formas en la ingesta o la tipología de los adictos han variado con relación a lo que se producía durante la década de los años noventa, y según defendió la diputada Nuria Espí, «lo que sirvió para el alcohol o la heroína, hoy no puede ser válido para las formas de consumo de bebidas alcohólicas o para sustancias estimulantes como la cocaína».

Agregó que «también se conoce que los graves problemas sociales y de salud pública asociados al consumo de sustancias adictivas, no precisan la catalogación de su usuario como drogodependiente y que
los problemas vinculados al consumo de fin de semana suelen presentar una mayor gravedad sea cual sea el punto de vista que se considere»
.

La diputada popular Macarena Montesinos insistió en que espera que el estudio de ésta y otras enmiendas les lleve al «acuerdo» con el PSOE.

También se rechazó otra enmienda socialista, en la que se señalaba que «la Ley 7/1985, de 2 de abril, reguladora de bases de régimen local, establece las competencias municipales sobre protección de la salubridad pública y la prestación de los servicios sociales y la promoción y la reinserción social», enmienda que, según dijo
Montesinos, será «estudiada con profundidad» para el pleno.

El diputado de Esquerra Unida Ramón Cardona, defendió enmiendas relativas al uso compasivo de medicamentos y señaló que la ley, tal cual está redactada supone una «limitación» en tanto que lo supedita
a investigaciones científicas. En su opinión, «es necesario actuar y hacerlo rápidamente» en esta cuestión.

Asimismo, EU defendió una enmienda que reclamaba que quedaran prohibidos los actos que estimulen un consumo inmoderado de alcohol o de tabaco «basándose en la competitividad en el consumo de estas
substancias»
. La ley, dijo Cardona, con su redacción actual (sin el término de competitividad) implicará en el futuro que «no se puedan celebrar bodas ni otros eventos», en los que se consume alcohol
afirmó.

LEY SECA

Cardona señaló que no estaba de acuerdo con la «ley seca de edad» y en este sentido, dijo que fijar al edad mínima en 18 años «puede fomentar el consumo ilegal de bebidas alcohólicas», eliminando las garantías de su calidad, sin poder controlar que no sea «garrafa
pura». EU reclamaba que a los 16 años se pueda consumir cerveza y vino.

Por su parte, el diputado del grupo mixto, Joan Francesc Peris recordó que el proyecto de ley supone una «pequeña modificación de una ley importante», que tuvo un «gran consenso» en su aprobación y aunque señaló que la modificación de la norma tiene «aspectos
positivos» también indicó que con determinados aspectos no está de acuerdo.