De los 281.038 jóvenes de entre 15 y 29 años censados por el Insituto Nacional de Estadística (INE) en la provincia de Cádiz, casi 12.100 juegan a las máquinas tragaperras y más de 6.000 tienen todas las papeletas para convertirse en ludópatas. Son cifras que se deducen de los datos que ayer hizo públicos la Unidad de Juego Patológico del Centro Provincial de Drogodependencias, un nuevo departamento de este organismo dependiente de Diputación que inició su andadura el pasado mes de enero.

Un 4,3% de los adolescentes y jóvenes de la provincia de Cádiz juega habitualmente a las máquinas tragaperras. La mitad de ellos, un 2,15%, desarrolla patrones de conducta propios de jugadores patológicos, esto es, volver a jugar para recuperar lo perdido o jugar más tiempo y más dinero del que tenían previsto. Los porcentajes proceden de un estudio elaborado el año pasado por el Comisionado Andaluz para las Drogas.

Fuentes especializadas del Centro Provincial de Drogodependencias confirmaron que en Cádiz se reproducen prácticamente los mismos procentajes que en la comunidad autónoma. El entretenimiento y el aburrimiento aparecen como las dos principales causas de estas conductas de riesgo que, si no se tratan, desembocan en la ludopatía.

A falta todavía de cifras oficiales, dos claves dibujan el perfil mayoritario del adicto a la ludopatía atendido por la nueva unidad del Centro Provincial de Drogodependencias: hombre, jugador en máquinas tragaperras y con problemas de adicción al alcohol. Este prototipo da un vuelco al perfil gaditano del adicto de hace unos años, que parecía apuntar a una mujer jugadora de bingo y tragaperras a la vez.

El mismo informe del Comisionado Andaluz para las Drogas recuerda que, aunque la ley prohibe el uso de las máquinas tragaperras a los menores, el 98% de los jugadores precoces suele hacerlo en cafeterías y bares, donde el control de las autoridades es mucho menor que en los salones recreativos, que, en general, cumplen mejor la normativa.

La Unidad de Juego Patológico permanece abierta desde el pasado mes de enero en unas instalaciones anexas, pero independientes a las del Centro de Tratamiento Ambulatorio de Drogodependencias de la avenida del Guadalquivir de Cádiz. Un equipo de psicologos y médicos especializado en el tratamiento de estas adicciones atiende a los usuarios que lo demanden en persona o a través del teléfono 956 28 12 61.