Cada año en torno a 200 personas reciben tratamiento por consumo de estupefacientes y la mayoría de ellas, se trata de hombres con una media de 35 años y que han superado los estudios secundarios. Apenas un 11% de los pacientes que acude a centros de rehabilitación son mujeres, según los estudios elaborados por la Junta de Castilla y León. La heroína es la primera causa que motiva el tratamiento de desintoxicación seguida muy de cerca por la cocaína. Más de ocho de cada diez drogodependientes que deciden dar un giro a sus hábitos en Zamora proceden tanto de la capital como de los pueblos de la provincia, mientras que el resto se divide entre extranjeros y vecinos de otras localidades de Castilla y León.

Casi 200 personas cada año reciben tratamiento en Zamora por consumo de estupefacientes. Cuatro de cada diez casos tienen adicciones en diverso grado a la heroína mientras que tres de cada diez tienen dependencia a la cocaína, según el último estudio publicado por el Sistema Autonómico de Información sobre Toxicomanías de la Junta de Castilla y León. El informe regional demuestra que las adicciones al cannabis o a otros estimulantes llevan también a algunos zamoranos a tratamientos de desintoxicación, aunque en menor medida que la heroína y la cocaína. Además, según el estudio autonómico, en torno al 10% de los pacientes en tratamiento son de procedencia extranjera frente a un porcentaje menor de usuarios que llegan de otras provincias de Castilla y León. El resto, la inmensa mayoría, son de la capital o de municipios del resto de la provincia.

La edad media de las personas que se someten a terapia por drogas ronda los 35 años y, en la mayoría de los casos, las adicciones se arrastran desde quince años atrás, de modo que el inicio al contacto habitual con las drogas se estipula en los 20 años. La mayor parte de los usuarios que acuden a los centros de desintoxicación son hombres, hasta el punto de que sólo una de cada diez pacientes son mujeres. Esta proporción ofrece una doble lectura de la realidad en la provincia: o bien las féminas consumen en menor medida que los hombres o, de hacerlo, son menos las que acuden a los centros de desintoxicación.

Fumar, inhalar y esnifar son las tres principales vías de consumo de las drogas, si bien todavía existen pequeños porcentajes, apenas un 6%, que lo hace a través de la jeringuilla.

Con respecto a la situación laboral de los drogodependientes, siete de cada diez personas que acuden a un centro de desintoxicarse se encuentra en situación de desempleo frente al 21% que trabaja. En cuanto al nivel de estudios, casi la mitad de los pacientes admitidos a tratamiento por consumo de drogas cuenta con estudios secundarios, seguidos muy de cerca por aquellos que sólo han estudiado hasta primaria. Algo más de un 10,4% no ha completado sus estudios primarios mientras que un 1,6% hanalcanzado incluso los estudios universitarios y están en posesión de carreras.