¿Sabías que en Chile el 30% de los accidentes laborales tienen directa relación con el consumo de drogas y alcohol? Aunque a simple vista, esta cifra parezca poco creíble, representa parte la realidad chilena y también de la conducta que hombres y mujeres tienen en el ambiente de trabajo.

Una realidad que se maneja siempre encubierta pero que refleja el accionar de personas que manejan mayores recursos. Prueba de ello es que los trabajadores siguen siendo las personas más vulnerables al consumo de drogas y alcohol, debido a la oferta que manejan así como también por el mayor acceso a ella, así lo determinó una encuesta realizada por la Corporación de Capacitación y la Corporación La Esperanza.

En dicho estudio se determinó además que los trabajadores son el blanco preferido de los microtraficantes debido a que cuentan con ingresos regulares que los hacen más atractivos que al resto de la población. Además, tienen un 50% más de amigos que consumen drogas y, aunque es difícil de comprobar, se deduce que es en el mismo lugar de trabajo donde se las ofrecen.

La encuesta que fue aplicada a 1800 trabajadores de entre 18 y 60 años reveló que el 21% de ellos reconoció que al menos alguna vez les han ofrecido drogas. Claro, que esta vez a diferencia de estudios anteriores, se debe poner más atención puesto que las drogas duras son aquellas que encabezan la lista de consumo.

Esta situación ha provocado que la productividad y eficiencia de estos empleados disminuya notablemente en las empresas y que los accidentes por esta causa aumenten, es que muchos empresarios han contratado instancias en las que los trabajadores que sufren algún tipo de adicción puedan ser tratados sin amenaza de despido por esta causa.

Es el caso del programa “Un lugar de trabajo libre de drogas y acción” desarrollado por la Corporación de Capacitación en forma conjunta con la Corporación La Esperanza cuyo objetivo es promover estilos de vida saludables al interior de las empresas y efectuar un aporte a las empresas en materia de prevención de drogas y de consumo de alcohol.

La iniciativa que se aplica hace tres años atiende en la actualidad a 120 empresas que se han sumado a esta iniciativa. El gerente general de Embotelladora Andina, Renato Ramírez, -entidad que contrató el programa señaló que “en ese lugar de trabajo existen cerca de 1200 trabajadores y periódicamente se hacen exámenes para determinar el consumo de drogas-, señala que en los casos en que se encuentran casos de consumo se inicia una terapia que no sólo incluye al trabajador sino también a la familia, con el fin de dar una cobertura más completa”.

Ramírez comenta con orgullo que desde que se inició este método no sólo ha mejorado el rendimiento de los trabajadores sino también las relaciones humanas e indica que “de todos los casos tratados el 75% ha tenido una recuperación satisfactoria”.