Nos recibieron los acordes gozosos de una champeta criolla sonando a todo timbal en el barrio Nueva Colombia. Deja la jodedera no te pongas pesá, recita una voz ronqueta que se trepa por la paredes. El picó Yochi fue el encargado de darnos la bienvenida y de ejercer de maestro de ceremonias en esta fusión de dos culturas.

Era el turno de los locales de regalarles a los extranjeros un poco de su idiosincrasia, el colectivo Global Block asimiló la música con agrado, eso lo dijeron sus movimientos rítmicos al son de ese sabor Caribe que destilaba por los parlantes.

George Martínez es el líder de la gira Hip-Hop llamada “Tu voz cuenta” y sus pies se movían al son de esa música ya nuestra que al fin al cabo comparte un mismo ancestro con el género que ha marcado su destino ¡África!.

Martínez , cuyo nombre artístico es Rithm (Ritmo), es politólogo y educador. Ha sido el primer artista de Hip-hop elegido para un cargo público en los Estados Unidos. Fundó la ONG Global Block.

Ayer caminoteaba por la sede de la Coalición Comunitaria de Nueva Colombia, sintiendo el ritmo que le corría por el cuerpo mientras se alistaba para regalarle algunos apartes de su experiencia vital a los habitantes del sector que acudieron al llamado y se encontraban allí dispuestos a intercambiar opiniones y puntos de vista sobre la problemática social que los circunda.

Esta iniciativa de la Embajada de EU que recorre América Latina, cuenta con el apoyo de los Centros Colombo Americanos, la Organización Internacional para las Migraciones, la Oficina de Naciones Unidas contra las drogas y el delito y la Fundación Familia Ayara. Para la muestra en Barranquilla, que hoy se presenta en el Colombo Americano, vinieron un bailarín de “break dance”, un grafitero, y un Dj. Su finalidad es promover la cultura hip-hop como una herramienta para alejar a la población juvenil de la violencia, entregarles argumentos para prevenir el consumo de drogas y difundir un conocimiento que les permita a los chicos mantenerse al margen de todo tipo de conflictos.

George, 37 años, es hijo de puertorriqueños, que vivió en carne propia los lances duros de la calle en su natal Brooklyn, y asegura que el hip-hop puede llegar a convertirse en una poderosa herramienta de transformación y sus exponentes pueden llevar esa semilla tal como él mismo lo ha hecho: primero en su núcleo familiar, luego en su vecindario, después en su Región y ahora en Latinoamérica.

Cada uno de los elementos que conforman esta cultura pueden significar un rubro considerable de oportunidades. Por ejemplo, los grafiteros pueden armar su propia empresa convirtiendo su arte en estampados para gorras y camisetas o armar una firma de diseño. El rap que vio en Cali, en Apartadó, Cartagena, no es más que un clamor de inconformismo social y tiene un mercado que hay que explorar asegura con conocimiento de causa.

La comunidad de Nueva Colombia recibió cada una de sus palabras con entusiasmo y se sumó de forma espontánea cuando Martínez disparó la primera línea con el aerosol para armar ese graffiti colectivo, testigo de la fusión de dos culturas.

Niños, jóvenes, madres cabeza de familia se acercaron hasta al blanco muro haciendo su aporte, entre trazo y trazo. George, con su acento marcado y su gran carisma recuerda que la cultura Hip hop, “Es una de las herramientas que tiene la gente para manifestarse en contra de la injusticia y la pobreza”.