Saber que cerca de 1,8 millones de colombianos han consumido drogas, en algún momento de su vida, fue el campanazo de alerta del Gobierno en el tema del consumo.

De ahí salió la campaña Colombia territorio libre de drogas, encabezada por el Ministerio del Interior y que tiene el respaldo Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Unodc), que busca un compromiso personal de cada uno de los ciudadanos para alejarse de este flagelo.

La campaña complementa la reforma constitucional que contempla la prohibición del porte y consumo de la llamada dosis mínima, que pretende brindar tratamiento médico a los adictos e imponer duras penas a los jíbaros.

Y es que para el ministro del Interior y Justicia, Fabio Valencia, la idea es ganarle la guerra al consumo, así como se le ganó a los cultivos ilícitos.

El Gobierno está preocupado por el accionar de las bandas al servicio del narcotráfico. Muchas de ellas se financian con microtráfico y lo controlan. ¿La reforma constitucional que acaba con la dosis mínima ayudará a frenar esta situación?

“No hay duda. Estamos enfrentando el problema como de salud pública y como un problema delictivo de los jíbaros, porque a ellos sí les vamos a caer con toda la fuerza de la ley. Evidentemente, lo que está ocurriendo en Medellín, esta violencia, es la lucha territorial de las bandas por controlar el microtráfico. No solo vamos a atender al enfermo, sino que vamos a combatir al delincuente que es el que induce y por eso vamos a cortar una fuente muy importante de recursos. Vamos a tomar las medidas conducentes, porque al lograr reducir el consumo, reducir estas ollas y combatir a los jíbaros con toda seguridad vamos a ganar seguridad en las ciudades y los municipios del país”.

Barranquilla y Atlántico se declararon Territorio libre de drogas, ¿qué significado tiene cuando se habla que el incremento de la violencia en esta región se debe a enfrentamiento por microtráfico?

“Lo estamos haciendo en todo el país. También lo hicimos en Pereira y Risaralda. El primer territorio libre de drogas fue la Casa de Nariño, el presidente (Álvaro Uribe) dijo “yo declaro a Colombia un territorio libre de drogas” y firmó el mapa de Colombia y todos lo firmamos. Luego se hizo un acto con 4.000 niños y se declararon siete colegios como Territorio libre de drogas y ya están en el plan de que cada alcalde, gobernador, rector de colegio, padre de familia empiece a declarar su territorio. (…) Esto es una cosa que se va masificando y vamos a recorrer el país con actos que comprometen a las instituciones y a las autoridades”.

¿Cuando se hizo el estudio sobre consumo de drogas esperaban encontrar tasas de consumo tan altas en el país?

“Yo lideré el estudio porque estaba muy preocupado con lo que estaba pasando, con lo que le decían a uno los alcaldes, los rectores de colegio, las acciones comunales. (…) Como presido el Consejo Nacional de Estupefacientes, con la DNE y el Ministerio de Protección, ordenamos una encuesta con los estándares internacionales y yo me imaginaba que iba a salir mal. Estamos por encima de la media mundial de consumo, muy altos en consumo de cocaína y drogas sintéticas. No somos los más grandes consumidores, pero ya estamos por encima de la media en consumo de cocaína, 150 por ciento y de éxtasis y drogas sintéticas, 50 por ciento. Esto se traduce en que los sitios donde aparecen los jíbaros, las ollas, el microtráfico hay un incremento evidente de la violencia, hay problemas intrafamiliares, una descomposición social. (…) En el Gobierno queremos así como le ganamos la batalla al cultivo le vamos a ganar la batalla al consumo”.