– La reforma de la Ley de Drogodependencias en la Comunidad prohíbe la venta de tabaco y alcohol a menores. ¿Esto se convertirá en incentivo para los jóvenes ante lo que no está permitido?
Para que se reduzca el consumo de drogas hay que reducir la oferta y la demanda. La prohibición a los menores es reducir la oferta. Así se va a retrasar la edad de inicio. No será un revulsivo.

– Pero la prohibición quizás tarde en ser efectiva…

Ahora, los jóvenes de 16 ó 17 años. Progresivamente irá teniendo éxito, si van acompañadas de otras acciones como las campañas de prevención. Necesita un proceso de adaptación de dos o tres años y después, conforme se vayan incorporando nuevos adolescentes a estas edades, será asumido como algo normal.

– El el híper de la droga y en Velluters, los toxicómanos están cambiando la heroína por el crack, con un potencial adictivo más alto. Parece que será más difícil su recuperación.

Ya es difícil el tratamiento de los drogodependientes, no creo que este cambio sea una dificultad más, pero habrá que combinar todos los recursos. De hecho, la nueva ley abre las puertas a los tratamientos con heroína, aunque no quiere decir que se vaya a realizar ya.

– Dónde se aplican ya los tratamientos médicos con heroína?

Si no recuerdo mal, se ha aplicado en Suiza y en Gran Bretaña. La mayoría han sido ensayos clínicos para comparar sus beneficios con respecto a la metadona. Hay un tipo de población a la que puede serle útil ese tratamiento. Hay que ampliar el abanico terapéutico y adaptarlo al caso concreto de cada individuo.

– ¿A qué tipo de población se refiere?

A personas con trastornos psiquiátricos muy marcados, que tengan un estado orgánico muy deteriorado y fundamentalmente, que no acudan a tratamientos con metadona o que hayan fracasado con ellos. Aunque tenga éxito en otros países, hay que comprobar el éxito en nuestro país, porque el contexto social influye.

– ¿Cuál es la droga más peligrosa?

Todas son peligrosas. Hemos menospreciado un poco de lado el tabaco y el alcohol, aunque en los últimos años hay políticas para abordar esta problemática. El alcohol no sólo está relacionado con los accidentes de tráfico, sino también con los cánceres. El alcohol y el tabaco multiplican los cánceres. Y las otras sustancias, como las de síntesis, están más orientadas a un policonsumo -es decir, acompañadas de alcohol y a veces de cocaína- y suelen ir asociadas a prácticas peligrosas, como conducir. Estas drogas de síntesis, problablemente no van a tener un efecto a corto plazo, pero sí a largo plazo, con efectos musculares, nerviosos y con trastorno psiquiátricos.

– La FAD se encarga de hacer las encuestas de consumo de drogas. ¿Está descendiendo realmente?

La última encuesta para la Comunidad Valenciana es del año 2000 y la próxima es de este año. Se observa un descenso del cuatro o cinco por ciento en el consumo de tabaco entre los jóvenes de 15 a 18 años, quizás por las campañas. Eso es importante. Pero también existen los fenómenos sociales y ahí no intervienen las campañas.

– ¿Son como modas?

Como modas, sí. Por ejemplo, el incremento de la feminización del consumo. Hay más consumo de tabaco en mujeres por debajo de los 35 años en todas las franjas de edad, pero en el resto de sustancias consume más el hombre. Probablemente se irán equilibrando.

– ¿Porque aumente el consumo entre las mujeres o porque descienda el de los hombres?

Será un fenómeno paralelo, en el fenómeno social de la feminización y, por otro, las campañas que harán bajar el consumo entre hombres.