Son muchos los que piensan que fumarse un porro mejora la conducción al volante pero realmente el cerebro, bajo la influencia del cannabis, no puede tratar tanta información como lo haría en un estado normal y de ahí viene la impresión de estar concentrado. Esta supuesta concentración es una limitación que puede producir accidentes, ya que provoca errores de percepción en la estimación de distancia implicada en la conducción de vehículos. Entre 1991 y 2004, se confirmó la presencia del cannabis en casi el 3% de los fallecidos en un accidente de tráfico.

Existen muchos estudios acerca del efecto que provoca el alcohol en la conducción, pero no hay tantos sobre los efectos que provocan las drogas en la misma. El cannabis, después del alcohol, es la droga más frecuentemente consumida y son muchos los que no conocen los riesgos y consecuencias que conlleva su consumo a la hora de ponernos frente al volante de un coche.

La Dirección General de Tráfico asegura en su revista que la conducción bajo los efectos de esta droga en nuestro país, ocurre con más frecuencia de la que inicialmente habían estimado. La mayor preocupación se dirige tanto al hachís como a la marihuana, ya que como hemos mencionado anteriormente, son las que más se consumen. Por ello, en el libro blanco sobre la política europea en Seguridad Vial se señala como una de las prioridades para reducir al 50% la mortalidad en 2010, intervenir en este campo.

En Cataluña comenzaron hace unos meses a realizar controles para reducir el consumo de drogas, utilizando el ‘drogotest’ pero esta medida aún no va a ser extendida al resto del país, aunque según dijo Pere Navarro, director general de Tráfico, es algo que están estudiando y acabará llevándolo a cabo.

Según ha publicado la DGT, en un estudio reciente que han realizado, el 9,7% de los encuestados que consumieron cannabis durante el último año, afirmaron haber conducido alguna vez con sus facultades disminuidas o alteradas bajo los efectos del cannabis. En cuanto al sexo de los conductores que condujeron bajo estos efectos, son más los hombres (10,7%) que las mujeres (7,9%). Así mismo, el 20,6% de las mujeres aseguraban que durante los últimos doce meses habían viajado con un conductor que tenía las capacidades alteradas por estas drogas.

Por otro lado, son los jóvenes de entre 20 y 29 años los que se ponen al volante después o mientras se fuman un porro.

La Dirección General de Tráfico indica que conducir bajo la influencia del cannabis se asocia a un mayor riesgo de colisión, en la que el responsable es el conductor. Así, el conducir bajo estos efectos sería el responsable del 2,5% de las muertes en accidentede tráfico, y el alcohol lo sería del 28,6% de las mismas.