Reino Unido quiere dejar de beber, y las autoridades del país aspiran a contribuir a conseguirlo. Dos terceras partes de los bebedores habituales británicos consideran que el consumo de alcohol es un hábito más difícil de abandonar que comenzar a hacer ejercicio o mejorar la dieta, según una encuesta de 9.000 adultos ingleses, pero esta idea puede cambiar cuando conocen los beneficios de reducir el consumo o dejar de beber. Y eso es lo que pretenden las autoridades británicas.

La idea ha tomado forma en una campaña que invita a pasar una jornada sin beber una gota –el sistema nacional de salud británico incluso ofrece una app para ayudar a progresar–, entre cuyos beneficios están mejorar la calidad del sueño, ayudar a regular el peso y reducir el riesgo de hipertensión (más de 4 millones de españoles son hipertensos y no lo saben) y cáncer. Además, los días sin alcohol le dan un bienvenido respiro al hígado, el órgano que metaboliza esta sustancia. La iniciativa se dirige en especial a las personas que tienen entre 45 y 65 años, el grupo de población que suele sobrepasar los límites compatibles con una vida saludable, según indican las estadísticas.

Seguir leyendo >>