La Delegación de la Unión Europea (UE) emite la siguiente declaración de acuerdo con las Embajadas de Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Rumania y la Alta Comisión del Reino Unido, las Embajadas de Noruega y Suiza, así como las Altas Comisiones de Canadá y Australia.

El Gobierno de Sri Lanka ha tomado recientemente medidas para reanudar las ejecuciones como parte de su más intensa política antidrogas, poniendo fin a la moratoria de 43 años de este país sobre la pena de muerte. Aunque se reconoce que combatir la proliferación de drogas es un desafío serio para los países de todo el mundo, y que las medidas para contrarrestar el tráfico ilícito de drogas son importantes y necesarias, la evidencia no respalda el argumento de que la pena de muerte es un elemento disuasivo eficaz. Estamos listos para compartir nuestras experiencias en abordar la amenaza que representan las drogas.

Más de dos tercios de los países del mundo, con una variedad de sistemas legales, tradiciones, culturas y orígenes religiosos, han abolido la pena de muerte o no la practican. La pena de muerte es una negación inaceptable de la dignidad e integridad humanas.

Pedimos al gobierno de Sri Lanka que mantenga su moratoria sobre la pena de muerte en línea con su voto en la 73ª Asamblea General de las Naciones Unidas en diciembre de 2018.

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