Doce campanadas, un brindis y, ¿el último cigarrillo? El año nuevo suele traer consigo buenos propósitos que, a menudo, acaban por ahogarse en las primeras copas de champán. Dejar de fumar es una de estas decisiones que, desafortunadamente y con frecuencia, caen en saco roto. Si usted ha decidido que el pitillo de la medianoche sea el último, desde aquí le animamos y le ofrecemos una herramienta que le ayudará durante el camino: un tratamiento «on line» con el que podrá poner punto y final a su adicción de forma totalmente gratuita.

Desde mañana, el Hospital Carlos III de Madrid lanza un sitio de Internet, «www.vidasintabaco.com«, desarrollado en colaboración con la sección de SALUD de «elmundo.es». Se trata de una unidad de tabaquismo virtual asistida por terapeutas que le enseñarán a superar la adicción a una droga que, solamente en España, se cobra la vida de 50.000 personas al año.

El proyecto, que cuenta con la participación de una serie de profesionales de la sanidad y de la comunicación, agrupados en un comité de expertos, y de la farmacéutica Novartis, se ofrece como alternativa a la saturación que sufren las unidades de tabaquismo.

Previsiblemente, la demanda de asistencia se verá incrementada en las próximas semanas con la entrada en vigor de la nueva Ley antitabaco. La personalización del tratamiento es la característica principal de esta iniciativa.

A diferencia de otros programas disponibles en Internet, «Vida sin tabaco» no se basa únicamente en los métodos de autoayuda. Los internautas tienen la posibilidad de contactar con los especialistas que dan soporte a la página: dos neumólogos, tres psicólogas y una enfermera con tres años de experiencia al frente de un teléfono de ayuda para dejar de fumar. Si es de los que cree en el dicho, quizás pueda inaugurar el año encontrando una vida nueva. Pero, esta vez, sin tabaco.

Además de ser la primera fuente de información sanitaria, según señalaba hace unas semanas una encuesta estadounidense, Internet es una eficaz herramienta de tratamiento y promoción de determinados hábitos saludables. Precisamente, esta poderosa cualidad es la que aprovecha el programa «on line» del Hospital Carlos III. La página ofrece un tratamiento acorde con las necesidades y las características del usuario. Todo ello de forma completamente gratuita.

Durante seis meses y desde su primera entrada en «Vida sin tabaco», el fumador -o el futuro ex fumador- contará con el apoyo de seis especialistas que estarán a su disposición a través del correo electrónico. Todos ellos intentarán aportar soluciones y recomendaciones adaptadas a los síntomas concretos de cada persona. Es el mismo proceso que se sigue en la rutina diaria de las unidades de tabaquismo.

Personalizado
«Está claro que el método telefónico -con el que este hospital lleva trabajando tres años- permite una mayor personalización. Pero nuestro programa «on line» está mucho más individualizado que el resto de los que se ofrecen en Internet», declara Leopoldo Sánchez Agudo, jefe del Servicio de Neumología del Hospital Carlos III y uno de los profesionales que ha puesto en marcha el proyecto.

«A diferencia de una unidad de tabaquismo tradicional, tanto el teléfono como la página permiten cierto anonimato. Esto es muy importante en una sociedad en la que el tabaco cada vez tiene peor imagen«, dice José Carreras, neumólogo de la Unidad de Tabaquismo del Carlos III y responsable de la parte técnica de «Vida sin Tabaco». «Posiblemente vamos a encontrar perfiles distintos de fumadores en comparación con el teléfono y la Unidad de Tabaquismo. Seguramente los usuarios tendrán menor edad, lo que influirá en el tiempo que lleven fumando, en la dependencia», añade.

Para adecuar la terapia, el sistema realiza distintas preguntas sobre la dependencia a la nicotina, la presencia de enfermedades, los intentos previos de dejar de fumar, el tabaco consumido al día… En función de las respuestas, la aplicación recomendará un tratamiento concreto y ofrecerá la posibilidad de usar o no los fármacos sustitutivos de la nicotina (parches, chicles o comprimidos). Durante medio año, los pacientes irán recibiendo lecturas complementarias, mensajes de motivación, cuestionarios y otros documentos de apoyo. A través de la página «web» también es posible ampliar la información sobre, por ejemplo, los síntomas de abstinencia.

«La principal ventaja de este programa es que con menos personal se puede abarcar a más pacientes», explica Sánchez Agudo, que añade que el contacto a través del correo electrónico es un punto fuerte. «El teléfono se introduce en tu vida de forma incisiva y el mensaje obtiene distintos efectos dependiendo de si la llamada se produce en una situación positiva o negativa para el paciente. Por el contrario, el correo electrónico no cuenta con ese problema ya que el usuario puede contestarlo cuando lo estime conveniente. Elegirá el momento que desee para concentrarse en esta tarea».

La facilidad de inscripción es otro de los aspectos destacados de «www.vidasintabaco.com«. Para beneficiarse de la ayuda que ofrece esta unidad de tabaquismo virtual, sólo se necesita tener un correo electrónico, un número de teléfono móvil y la firme intención de dejar el tabaco. Con estos tres requisitos el programa se pone en marcha y realiza un seguimiento personalizado de cada caso.

El acceso al servicio es muy sencillo pero requiere un compromiso por parte del usuario para su buen funcionamiento. El paciente debe asumir algunas obligaciones para que la aplicación se desarrolle y el tratamiento no se interrumpa. «Tiene que cumplir con una serie de contactos periódicos y llevar una disciplina que le supondrá un esfuerzo determinado. Precisamente, este sacrificio es lo que más valorará cuando se dé cuenta del camino que ha andado», apunta Sánchez Agudo.

Apoyo psicológico

Junto con el componente informático y médico, el aspecto psicológico es una de las bases del programa. Mónica Quesada, una de las tres psicólogas que atenderá a los internautas, afirma que su disciplina es una de las piezas fundamentales del engranaje. «Se ha criticado este tipo de tratamiento psicológico porque pierdes el contacto físico con la persona. Sin embargo, es perfectamente posible transmitir confianza, seguridad y apoyo a través de la página «web». Y todo ello de una forma personalizada. Igual que en el teléfono yo juego mucho con la voz, en Internet cuentas con el correo electrónico, que te permite responder al paciente de forma inmediata e individualizada», explica esta terapeuta.

La interactividad es uno de los aspectos que, en su opinión, aporta más solidez a la aplicación. De hecho, el equipo de profesionales se pondrá en contacto con el paciente siempre que lo considere oportuno. Por ejemplo, cuando los síntomas de abstinencia sean severos. Los internautas también contarán con total libertad para comunicarse con los especialistas. El objetivo es evitar que los usuarios puedan sentirse abandonados en algún momento.

«Yo a menudo me he sentido sola en la Red, desconoces quién está detrás de lo que estás consultando y no sabes a quién referirte«, señala Quesada. «Creo que es muy importante que puedan tener un profesional tan a mano, sobre todo teniendo en cuenta las listas de espera», agrega la especialista.

El modelo psicológico que fundamenta el proyecto es el llamado cognitivo conductual que, según la terapeuta, «es el que se está empleando más en el campo de la psicología clínica». En esta línea, los expertos recomiendan lecturas e intentan modificar ideas arraigadas en la población que no tienen base, como «ya es tarde para dejarlo«. Otro objetivo es lograr que el paciente valore los aspectos positivos y negativos de dejar el tabaco o que se comprometa formalmente a abandonarlo a través del llamado «contrato de contingencias».

«Desde el principio hasta al final, los componentes psicológicos están presentes en la web«, explica la psicóloga del Carlos III. «Potenciamos mucho lo social porque es clave que los pacientes no se desmotiven y mantengan la abstinencia. Durante todo el tratamiento, reforzamos los comportamientos correctos y corregimos los no adecuados», añade.