A la misma hora en que el mundo celebra su día contra las drogas, los que están cada día luchando contra ella no le dan tregua al desfallecimiento. Combatir la adicción a los estupefacientes sirve para tomar conciencia de lo raro que es vivir, de lo difícil que resulta superar algo sólo y de la falta que hace tener espíritu de lucha en todo lo que buscamos. Cuando los tiempos cambian, cambian los vicios y el siglo XXI no va a ser una excepción. Ana es una combatiente con el aliento suficiente para luchar contra ella. Dicho y hecho.

– ¿Qué implica la celebración de un día mundial contra algo como la droga?

– Recordar al mundo, aunque sea de vez en cuando, que hay gente que lo está pasando mal por culpa de ella y que con la ayuda de todos ésto se puede erradicar.

– ¿Existe la utopía en proyectos de este tipo?

– No. La droga no es una broma, ni una ideología, es una consecuencia. Es un lastre pesado del que hay que desprenderse cuanto antes y eso no se consigue desde lo intangible, más bien de la aplicación de necesidades y deseos absolutamente mundanos: cariño, comprensión, tolerancia…

– ¿Por qué la gente es tan escéptica con la construcción de centros de este tipo en sus barrios?

– El drogodependiente está mal visto. La marginalidad en la que se imagina uno que viven asusta, así que el rechazo previo es inevitable. Sin embargo, con el tiempo, el miedo desaparece y la convivencia acostumbra a ser correcta.

– ¿Cuál es el estereotipo del drogodependiente actual?

– Ha variado mucho. La figura del yonqui marginal ha cambiado. La adicción a sustancias como la cocaína hace que cualquiera de nuestros vecinos pueda ser un adicto. Los comportamientos sociales de los alcohólicos y los cocainómanos son muy similares y, salvo raras excepciones, no son fácilmente reconocibles dentro de cualquier colectivo social

– ¿Qué hace falta para salir de la droga?

– Fuerza de voluntad y tener conciencia del problema ayudan, pero sobre todo, saber que no se estará sólo en el proceso de rehabilitación. El apoyo de la familia es fundamental, pero no sólo durante, también antes y después.

– ¿Cuál es el tiempo estimado de recuperación?

– Eso depende, pero suele ser de dos años. Luego, una vez fuera, la lucha es para toda la vida.

SUBE BAJA

Carlos González Cepeda Mario Flores. Presidente de la Autoridad Portuaria de Alicante. Le toca asumir la poca sensibilidad medioambiental por permitir que los jardines y espacios públicos de la zona del Puerto permanezcan llenas de basura y restos de los botellones sin que nadie se haga cargo de su limpieza. Esta situación no es nada nueva y sucede todos los fines de semana, por lo que debería aplicarse un poco más para mantener limpias sus áreas.