Se evalúa la efectividad de una intervención psicológica basada en la prevención de recaídas, en un grupo de pacientes que presentaban diagnóstico de dependencia a cocaína.

Se llevó a cabo un estudio de seguimiento de seis meses, realizado con pacientes ambulatorios en un programa de tratamiento para el abuso y la dependencia de sustancias.

Participaron 43 pacientes que demandaron tratamiento en una Unidad de Conductas Adictivas, diagnosticados con trastorno por dependencia a cocaína.

Se evaluaron al inicio del tratamiento y a los seis meses de tratamiento variables de ansiedad, depresión y distrés psicológico. Durante todo el período de tratamiento se valoró el consumo de cocaína, las recaídas y la asistencia a las sesiones de tratamiento.

Los pacientes se beneficiaron del tratamiento realizado y, se encontró que a los seis meses de iniciar el tratamiento un 64% de los pacientes mantuvieron abstinencia a cocaína. Un 58% de los pacientes tuvieron algún consumo puntual de cocaína que no derivó a una vuelta a los patrones de consumo iniciales. Los pacientes disminuyeron después del tratamiento los niveles iniciales de ansiedad, depresión y distress y, lograron disminuir y, eliminar en algunos casos el consumo de cocaína.

Los resultados de este estudio son consistentes con la literatura existente, que confirma la efectividad de las intervenciones de corte cognitivo-conductual en el tratamiento de la dependencia a drogas en general y de la dependencia a cocaína en particular. Pueden obtenerse tasas de abstinencia elevadas con intervenciones no excesivamente prolongadas, lo que ofrece un buen balance coste/efectividad con este tipo de intervenciones.

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