Fumar durante el embarazo influye en el peso del futuro hijo. Sin embargo, un reciente estudio, de investigadores del Harvard School of Public Health (Estados Unidos), indica que no influye directamente sobre otros aspectos del desarrollo físico y cognitivo.

Según publican en el “American Journal of Epidemiology”, el estudio, que incluyó a casi 53.000 niños estadounidenses que nacieron en la década de 1960, halló que los hijos de mujeres que habían fumado durante el embarazo tenían alto riesgo de nacer con bajo peso. Aunque débil, existe evidencia de que esos niños fueron más propensos a desarrollar sobrepeso a los 7 años que los hijos de mujeres no fumadoras.

Algunos estudios previos también hallaron esa relación, aunque sólo se puede especular sobre sus causas. Una teoría es que la nicotina afectaría el cerebro fetal de un modo que alteraría el control del apetito más adelante.

Por otro lado, el estudio halló que el tabaquismo materno no influía directamente sobre otros aspectos del desarrollo de los hijos, como la inteligencia, el rendimiento escolar y el riesgo de sufrir problemas de conducta.

Un primer análisis de los datos mostró una relación entre el tabaquismo durante el embarazo y varias alteraciones del desarrollo. Pero esas asociaciones desaparecieron cuando el equipo consideró el entorno familiar, como los ingresos económicos y la educación de los padres, y si el niño vivía con ambos progenitores.

Los resultados sugieren que no sería fumar en sí, sino otras características en las familias con mujeres fumadoras durante el embarazo, las que alterarían a largo plazo el desarrollo físico y cognitivo de los niños.

Sin embargo, nada de eso reduce el daño que produce el tabaquismo, aseguró el autor principal del estudio, el Dr. Stephen E. Gilman.

«Fumar sigue causando cáncer y cardiopatías. Hallamos un efecto fuerte del tabaquismo sobre el peso al nacer, que puede tener consecuencias negativas», explicó. Los bebés con bajo peso al nacer son más propensos a sufrir enfermedades inmediatamente después del parto y algunos estudios asociaron el bajo peso con un mayor riesgo de ciertas enfermedades, como presión alta y diabetes.

El equipo controló durante siete años a 52.919 niños estadounidenses desde el nacimiento. Durante el embarazo, sus madres informaron si fumaban y el ingreso familiar, el estado civil, la educación, los antecedentes familiares de enfermedades mentales y otros factores que podrían dañar el desarrollo fetal.

Un aspecto único del estudio es que incluyó más de 2.000 pares de hermanos de madres fumadoras durante un embarazo. Si el tabaquismo materno afecta el coeficiente intelectual de los hijos, el rendimiento escolar u otros factores del desarrollo, esas diferencias deberían ser evidentes en esos hermanos. Sin embargo, el estudio no halló evidencia de tal aspecto.

American Journal of Epidemiology 2008;168:522-531