Una nueva investigación ha comprobado que cuando los pacientes menores de 54 años eran hospitalizados con ritmos cardíacos anormales, aquellos que abusaban del alcohol tenían un 72% más de probabilidades de morir antes de ser dados de alta, según una investigación preliminar que se presentará en las sesiones científicas virtuales de las Ciencias Cardiovasculares 2020 de la American Heart Association.

«El abuso de alcohol tiene efectos nocivos sobre la salud física, lo que lleva a una mayor enfermedad y muerte en pacientes con problemas cardíacos. Este es el primer estudio que explora si el abuso de alcohol es un factor de riesgo de muerte en pacientes hospitalizados con arritmia», resalta Rikinkumar S. Patel, autor principal del estudio y médico residente en el departamento de psiquiatría del Hospital Griffin Memorial, en Estados Unidos.

Los problemas cardíacos subyacentes pueden provocar arritmia cuando los impulsos eléctricos no pueden moverse a través del corazón adecuadamente para generar un latido constante. Se sabe que el consumo excesivo de alcohol promueve el desarrollo de arritmia.

En este estudio los investigadores revisaron las muertes entre casi 115.000 pacientes (de 15 a 54 años) hospitalizados por arritmia entre 2010 y 2014, con datos del Nationwide Inpatient Sample, una gran base de datos que contiene información sobre más de 7 millones de hospitalizaciones cada año. Casi uno de cada 10 también fueron diagnosticados con abuso de alcohol, en este estudio definido como beber que causa problemas en hogar, trabajo o escuela, independientemente de si la persona se considera físicamente dependiente del alcohol.

Los investigadores encontraron que los pacientes con arritmia eran significativamente más propensos a morir en el hospital si tenían arterias obstruidas, diabetes o tenían entre 45 y 54 años en lugar de ser un adulto más joven.

Después de ajustarse a otros riesgos, los pacientes hospitalizados con ritmos cardíacos anormales tenían un 72% más de probabilidades de morir por cualquier causa antes del alta si también se les diagnosticaba abuso o dependencia del alcohol.

«Los médicos deben educar a los pacientes con problemas de alcohol sobre su riesgo de hospitalización por arritmia y su mayor riesgo de muerte — advierte Patel–. Se deben desarrollar modelos de atención integrada para formular estrategias para contrarrestar el consumo problemático de alcohol y mejorar la calidad de vida relacionada con la salud de los pacientes».

Se necesitan más estudios para determinar el impacto del consumo social de alcohol en personas con ritmos cardíacos anormales que no abusan del alcohol. El diseño de este estudio no puede probar una relación de causa y efecto entre el abuso de alcohol y la muerte por ritmos cardíacos anormales.

Los resultados de este estudio en adultos de 54 años o menos, que tienen más probabilidades de tener problemas de abuso de sustancias, pueden no ser generalizables para los adultos mayores.

Nota: artículo original publicado en infosalus.com