Las personas que han bebido alcohol, tanto conductores como pasajeros, tienen más posibilidades de padecer lesiones más graves en un accidente automovilístico de las mismas características que las que no lo han hecho, según un estudio realizado en la Universidad de Michigan (Estados Unidos).

En la investigación, publicada en “Alcoholism: Clinical and Experimental Research”, se observó que el nivel de alcohol asociado a daños más graves comenzaba ya en una tasa de 0,1% de alcohol en sangre. Los investigadores evaluaron los datos de más de 1.300 víctimas de accidentes automovilísticos atendidas en los servicios de urgencias de dos hospitales de Michigan.

Después de ajustar los datos acerca de la gravedad del accidente, el uso de cinturón de seguridad en ese momento y la tolerancia al alcohol de cada persona, los investigadores encontraron una clara asociación entre la presencia de alcohol en el organismo y la gravedad de las lesiones. De promedio, los conductores y pasajeros que habían consumido alcohol tenían un 50% más de posibilidades de padecer una lesión grave que los que no habían bebido, y la gravedad del daño fue un 30% superior.

Alcoholism: Clinical and Experimental Research 2003