Un estudio revela que el aceite de cannabis mejora significativamente los síntomas de la enfermedad de Crohn y la calidad de vida de quienes la padecen, pero, al contrario de lo que pensaba anteriormente, no tiene ningún efecto sobre la inflamación intestinal.

En un estudio aleatorizado, controlado con placebo, investigadores de Israel han demostrado que el cannabis puede producir una remisión clínica en hasta el 65 por ciento de las personas después de ocho semanas de tratamiento, pero que esta mejora no parece deberse a un efecto de disminución del proceso inflamatorio subyacente.

En la reunión de la Unidad Europea de Gastroenterología, UEG Week 2018, que se celebra en Viena, Austria, la investigadora principal, la doctora Timna Naftali, especialista en Gastroenterología en el Hospital Meir y en el Hospital Ho Meir Kupat, en Israel, explicará: “El cannabis se ha usado durante siglos para tratar una amplia gama de afecciones médicas, y los estudios han demostrado que muchas personas con enfermedad de Crohn consumen cannabis regularmente para aliviar sus síntomas”.

Y añade: “Siempre se ha pensado que esta mejora estaba relacionada con una reducción de la inflamación en el intestino y el objetivo de este estudio fue investigar esto“. Para averiguar esta cuestión, el equipo israelí reclutó a 46 personas con enfermedad de Crohn moderadamente grave y las asignó al azar para recibir ocho semanas de tratamiento con aceite de cannabis que contenía un 15 por ciento de cannabidiol y un 4 por ciento de tetrahidrocannabinol o placebo.

La gravedad de los síntomas y la calidad de vida se midieron antes, durante y después del tratamiento utilizando instrumentos de investigación validados. La inflamación en el intestino se evaluó mediante endoscopia y midiendo marcadores inflamatorios en muestras de sangre y heces.

MEJORAS EN LA CALIDAD DE VIDA

Después de ocho semanas de tratamiento, el grupo que recibió el aceite de cannabis tuvo una reducción significativa en los síntomas de la enfermedad de Crohn en comparación con el grupo de placebo, y el 65 por ciento cumplió con los criterios estrictos para la remisión clínica (en comparación con el 35 por ciento de los receptores de placebo). El grupo de cannabis también tuvo mejoras significativas en su calidad de vida en comparación con el grupo de placebo.

“Hemos demostrado previamente que el cannabis puede producir mejoras medibles en los síntomas de la enfermedad de Crohn pero, para nuestra sorpresa, no vimos mejoras estadísticamente significativas en las puntuaciones endoscópicas ni en los marcadores inflamatorios que medimos en el grupo de aceite de cannabis en comparación con el grupo placebo –dice Naftali–. Sabemos que los cannabinoides pueden tener efectos antiinflamatorios profundos, pero este estudio indica que la mejora de los síntomas puede no estar asociada con estas propiedades antiinflamatorias”.

De cara al futuro, el grupo de investigación planea explorar más a fondo las posibles propiedades antiinflamatorias del cannabis en el tratamiento de la enfermedad inflamatoria intestinal. “Hay muy buenas razones para creer que el sistema endocannabinoide es un objetivo terapéutico potencial en la enfermedad de Crohn y otras patologías gastrointestinales –dice Naftali–. Por ahora, sin embargo, solo podemos considerar el cannabis medicinal como una alternativa o intervención adicional que proporciona un alivio temporal de los síntomas para algunas personas con enfermedad de Crohn”.

Nota: artículo original publicado en infosalus.com