Los Presupuestos Generales para 2005 incluyen un aumento en torno al 6,5% en la dotación para el Plan Nacional sobre Drogas (PNSD), según ha anunciado la delegada del Gobierno, Carmen Moya.

Moya, que inauguró el encuentro «Drogodependencias: avances de la investigación en neurociencias» en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), aseguró que «el presupuesto, que todavía no está aprobado, incluye un crecimiento de en torno al 6,5%», que se destinará a potenciar las actividades de prevención, asistencia, reducción del daño y reinserción de los drogodependientes.

Por otro lado, destacó que la nueva ubicación de la Delegación, que ha regresado al Ministerio de Sanidad y Consumo proveniente del de Interior, muestra «una decidida apuesta por potenciar los aspectos sanitarios de la problemática de la drogodependencia».

Declaró que, «de esta forma, el Gobierno separa los aspectos sanitarios de los vinculados con la producción y la distribución de las drogas», aunque apuntó que esto «no supondrá un obstáculo para continuar la colaboración con las estructuras correspondientes del Ministerio del Interior».

Moya destacó la importancia de las instituciones locales en la prevención de la drogodependencia «por su cercanía al ciudadano», y adelantó que el Ejecutivo «reforzará los observatorios» sobre la materia.

CANNABIS TERAPÉUTICO

En cuanto a la utilización del cannabis y sus derivados con fines terapéuticos, la delegada del Gobierno aseguró que «todavía están en la fase de estudio», pero aseguró que, «si los resultados son buenos y mejora la calidad de vida de los afectados», se incorporará como terapia.

Estos métodos terapéuticos se utilizarían, por ejemplo, «para prevenir las náuseas producidas en enfermos de cáncer por productos citostáticos, en pacientes con anorexia, bulimia o enfermos terminales».

OPIO AFGANO

Por último, subrayó que es «muy preocupante» la producción de heroína en Afganistán, que se ha multiplicado por cinco desde la caída del régimen talibán, y lo que podría suponer su llegada al mercado occidental, que, según ella, todavía no se ha producido.

Moya comentó que es necesario abordarlo «en forma de colaboración a nivel internacional», y añadió que «es imposible concebir un PNSD sin tener en cuenta la coordinación nacional e internacional».

Por último, la delegada recordó los datos de las últimas encuestas sobre drogodependencia, que datan de 2003 y 2002. Según estos datos, el consumo de heroína «ha descendido de forma clara y continuada en los últimos seis años», mientras que el consumo de cannabis ha aumentado en 3,5 puntos y la proporción de consumidores habituales de cocaína y éxtasis «es relativamente baja, con un 1,1% y un 0,4% respectivamente».