Investigadores estadounidenses del Johns Hopkins Bloomberg School of Public Health han establecido una relación directa entre el humo del tabaco o «humo de segunda mano» y el riesgo de padecer cáncer cervical. Los científicos examinaron a un total de 51.173 mujeres tanto fumadoras activas como pasivas, en los años 1963 y 1975. Los resultados mostraron una fuerte asociación entre la exposición al humo del tabaco y el incremento en el riesgo de desarrollar neoplasia cervical(células cancerígenas en la superficie del cuello uterino). Investigaciones anteriores han relacionado a los fumadores pasivos con un mayor riesgo de padecer enfermedades del corazón y cáncer de pulmón.

El humo del tabaco disminuye las capacidades cognitivas de los niños.

Los niños expuestos al humo del tabaco presentan menores habilidades cognitivas en materias tales como lectura, matemáticas o resolución de problemas que aquellos que respiran aire limpio. Así lo afirman investigadores estadounidenses de la Universidades de Cincinnati y Rochester. El estudio ha sido publicado esta semana en la revista científica Environmental Health Perspectives. En la investigación participaron 4400 jóvenes de edades comprendidas entre 6 y 16 años. La cantidad de «humo de segunda mano» inhalado se midió a partir de los niveles de cotinina en sangre, una sustancia química que proviene de la degradación(oxidación) de la nicotina que contiene el humo del tabaco. Según datos de la American Lung Association, el «humo de segunda mano» contiene unas 200 sustancias tóxicas, de las cuales, 69 son cancerígenas.