Según nos cuenta en su libro “La voz de los adolescentes”, generalmente, los jóvenes españoles viven centrados en lo próximo y en lo cercano, la historia como pasado no les interesa más que de forma anecdótica y el futuro, que lo quieren alejar lo más posible, lo advierten con más temor en lo personal que en lo profesional. Estas y otras muchas respuestas se encuentran en el último trabajo del catedrático de Sociología de la Universidad de Deusto, Javier Elzo, quien nos aporta algunas claves para comprender mejor al adolescente de hoy en día.

Pregunta. Se habla mucho de los adolescentes, ¿pero se les escucha?

Respuesta. Se les escucha poco. En gran parte, porque nosotros los adultos vivimos estresados, siempre con prisa. Pero, también, porque nos cuesta ponernos en el lugar del adolescente. Nos hemos olvidado de cuando nosotros éramos adolescentes. Y, más importante aún, hoy ser adolescente es más complejo que serlo cuando lo éramos nosotros.

P. ¿Qué ha descubierto? ¿Qué es lo que les gusta y qué les hace felices? ¿Y a qué temen?

R. Tienen más cosas que nosotros, se escriben más libros y se hacen más Congresos sobre ellos pero crecen más solos y con menos referentes. Viven en un mundo teóricamente muy abierto pero lo que la gran mayoría percibe es, al final, muy romo, muy endogámico. Se dicen libres pero están atados a lo inmediato, a lo que se lleva.

Lo que más les gusta es estar entre ellos, hablar de sus cosas. Esa es la razón básica del éxito del botellón. Es su territorio, sin adultos y con la magia de la noche.

Sin la menor duda, la felicidad está positivamente relacionada con algunas dosis de altruismo, con cierta dimensión ética en la vida, de apertura al “otro”. No es difícil de entender: pensar y vivir solo para sí mismo, al final, es aburrido y como el ego es infinitivo, la felicidad es inalcanzable. Este discurso a la gran mayoría de adolescentes les sonará a moralina de viejo pero está rigurosamente basado en los comportamientos y actitudes de los adolescentes que se sienten más felices. Me limito a constatar lo que dicen. Claro que, Sócrates y Jesús, entre otros, ya lo habían dicho hace más de veinte siglos.

P. ¿Hay falsos estereotipos?

R. Por supuesto. El mayor es el que equipara a joven con violencia, con drogas, con irresponsabilidad y, en general, con todo lo negativo. Ciertamente, hay jóvenes violentos, jóvenes grandes consumidores de alcohol y drogas, jóvenes con valores negativos pero no son los más. 

P. ¿La adolescencia cada vez se alarga más?

R. Sí. Empieza antes y termina más tarde. (Escribo, como siempre para la mayoría pues nunca hay que olvidar que es fundamental distinguir unos de otros adolescentes. Por eso hago constantemente tipologías de adolescentes y de jóvenes).

Empieza antes porque, como decía arriba, crecen más solos que nunca (la madre ha salido de casa sin que el padre haya entrado) con unos padres agobiados por el trabajo profesional. Tienen que tomar pequeñas decisiones muy pronto. Además, reciben estímulos constantes de diferentes sitios (amigos, escuela, TV y cada día más Internet y las nuevas tecnologías). El tránsito de la niñez a la adolescencia se ha acortado enormemente. Se alarga el paso de la adolescencia a la juventud, en gran medida, por ausencia de educación que les ayude a ser capaz de proyectarse en el futuro. Lo que hace que se instalen en el presente y no den el paso a la juventud. Al menos hasta que busquen trabajo y/o pareja. Pero, incluso en muchos casos, esto no es suficiente y pueden seguir siendo adolescentes con 30 años.

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