Un nutrido grupo de asociaciones de profesionales de la salud de todos los países han firmado un nuevo código de conducta con el propósito de reducir el consumo de tabaco en todo el mundo. El plan, promovido por la Organización Mundial de la Salud (OMS), recoge medidas prácticas para combatir el hábito de fumar, empezando por los trabajadores de salud, quienes deben predicar con el ejemplo.

La presentación de este código supone la culminación de una semana de trabajo entre cientos de médico, farmacéuticos, dentistas y enfermeras reunidos en la sede de la OMS en Ginebra.

Durante la reunión, los participantes se comprometieron a incrementar la lucha contra el tabaquismo con programas de apoyo, instalaciones de salud sin concesiones para los fumadores y proyectos de educación. Según la OMS, en muchos países la incidencia de fumadores entre los profesionales de la salud es la misma e incluso superior a la del promedio de la población.