Las consecuencias negativas para la salud derivadas del consumo de tabaco durante el embarazo son numerosas, tanto para la mujer como para el feto, pero ahora un equipo de investigadores de la Universidad de Bristol han ido más allá y han observado que fumar en estos 9 meses puede acabar condicionando el crecimiento de los nietos.

En concreto, según los resultados del estudio, publicado en el American Journal of Human Biology, los niños cuyas abuelas paternas fumaron durante el embarazo eran en general más altos y tienen una mayor masa ósea y muscular. Y si la que fumaba había sido la abuela materna, los nietos presentaban un exceso de peso en la adolescencia.

Además, observaron que en los casos en que fumaron tanto la abuela materna como la madre, las niñas medían y pesaban menos que aquellas en las que sólo fumaba la madre, pero no la abuela.

“Estos posibles efectos intergeneracionales de fumar durante el embarazo deben tenerse en cuenta en futuros estudios sobre los efectos del tabaquismo materno en el crecimiento y desarrollo del niño”, ha aseverado Marcus Pembrey, autor del estudio.

American Journal of Human Biology (2014); doi: 10.1002/ajhb.22594