Atención Primaria contará con equipos específicos de apoyo para ayudar a los pacientes que quieran dejar de fumar. Ésta es una de las iniciativas que anunció la conselleira de Sanidade, María José Rubio, en el Parlamento, al explicar las medidas puestas en marcha para reducir el tabaquismo.

En principio, prevé tomarse como modelo el sistema que funciona en un centro de Vigo, en donde trabaja un equipo formado por una enfermera, un psicólogo y un médico de cabecera. Los pacientes -un mínimo de diez- acuden a consultas individuales y de grupo, en las que se incluyen terapia y tratamiento farmacológico sólo en los casos en los que esté prescrito. En este caso se exigen unos requisitos, como el llevar al menos diez años fumando con dos intentos de abandonar el tabaco, o bien padecer alguna enfermedad relacionada con el tabaquismo.

Según fuentes de la consellería, éste podría ser el modelo que se implantaría en los principales centros de salud de Galicia, o al menos en aquellos que tengan demanda y capacidad para formar equipos. Desde la Xunta señalan que la iniciativa no se generalizará hasta finales de este año o principios del 2007.

Aunque en el caso de Vigo la Administración no financia el tratamiento farmacológico, Sanidade estudia métodos como el del programa Déixao e gaña , en donde se financia el 50%. En Galicia mueren al año 3.500 personas por causas relacionadas con el tabaco.