Los escolares granadinos van a tener más difícil comprar cigarrillos en la ciudad y, más aún, cerca de los colegios e institutos. Reducir el preocupante incremento del tabaquismo en la población más joven de la comunidad andaluza es el objetivo de un convenio firmado ayer entre el consejero de Salud de la Junta de Andalucía, Francisco Vallejo, y el alcalde de Granada, como presidente de la Federación Andaluza de Municipios y Provincias, José Moratalla. Quieren que en la totalidad de los ayuntamientos andaluces se retome el control de la venta de tabaco, con especial incidencia en los menores y que se haga cumplir la ley de lucha contra el tabaquismo.

Según el consejero de Salud, las cifras son muy preocupantes. El 28,2% de los escolares granadinos ha probado el tabaco al menos una vez. Esta cifra podría considerarse normal en una sociedad con 500 años de adicción al tabaco y en la que no se ha profundizado aún en la lucha contra esta drogadicción, pero si se tiene en cuenta que la edad de inicio en el consumo es cada vez más baja, se hace necesario y urgente la puesta en marcha de medidas para prevenir el tabaquismo. El 20% de los chavales con edades comprendidas entre 11 y 12 años ha consumido algún cigarrillo. Si el tope de edad se sitúa en 13 años, el porcentaje sube hasta el 40%. Aún hay más, la mitad de los chicos y chicas de 14 años ya han probado el tabaco y en edades superiores a 14 años, el porcentaje sobrepasa el 60%. Más de 428.000 jóvenes de edades comprendidas entre 16 y 24 años se han declarado fumadores en Andalucía.

Medidas

El convenio firmado ayer entre la consejería y la FAMP obligará a los ayuntamientos a asumir de forma real y directa funciones de control e inspección de los puntos de venta y suministro de tabaco para garantizar que los menores de 18 años no puedan adquirirlo. Este convenio, según Moratalla y Vallejo, permitirá a las administraciones locales velar por la restricción de fumar en establecimientos públicos, sobre todo en los lugares cerrados de uso infantil y juvenil, así como controlar la publicidad y el patrocinio del tabaco en actividades dirigidas a jóvenes y adolescentes.

Entre las medidas de control que las administraciones locales deben hacer efectivas de forma inmediata se encuentra impedir que se vendan cigarrillos sueltos especialmente junto a los centros escolares. Se refiere la medida a los típicos puestos, quioscos y tiendas de chucherías donde también se vende tabaco. El consejero afirma que la forma más habitual en que los menores se inician en el tabaco es comprando cigarrillos sueltos en las proximidades del colegio o instituto.

Habrá también una atención especial sobre la legalidad de las máquinas automáticas expendedoras de cajetillas de tabaco. Los ayuntamientos tienen que vigilar que las máquinas se encuentren a la vista de alguna persona responsable del establecimiento. Las máquinas deben mostrar avisos de prohibición de venta a menores de 18 años, así como notas sobre los peligros que el tabaquismo representa para la salud.

Aunque ya está prohibido fumar en centros sociales destinados a menores, la norma no se cumple, incluso en los hospitales y ambulatorios. Los ayuntamientos se comprometen a vigilar el cumplimiento de esta normativa. Entre este tipo de espacios se encuentran los dedicados al ocio infantil y juvenil, las instalaciones deportivas cerradas, públicas o privadas, los cines, teatros y otros espectáculos públicos en locales cerrados. Todos estos locales deben exhibir, de forma clara, carteles de prohibido fumar, algo que debe ser controlado por los ayuntamientos.

Una tarea que ya debería controlarse pero que en la práctica no se hace, es velar por el cumplimiento de la prohibición de insertar anuncios publicitarios sobre el tabaco en publicaciones escritas, radios o televisiones municipales dirigidas a adolescentes, jóvenes y estudiantes no universitarios. También se velara por el cumplimiento de la norma que prohíbe a los fabricantes de tabaco a ser patrocinadores de actividades deportivas, culturales o de otro tipo dirigidas a adolescentes, si ello implica la difusión de la marca, símbolo o la imagen relacionada con el tabaco.

La publicidad sobre tabaco no podrá ubicarse en vallas, y los ayuntamientos no deben dar licencia para ello, en un radio de 250 metros de cualquier centro docente, juvenil o deportivo.

Para el cumplimiento de este convenio entre la consejería y los ayuntamientos andaluces, la administración autónoma se compromete a financiar las actividades que se desarrollen desde las corporaciones locales para la prevención del tabaquismo, así como los cursos de formación a los profesionales que se encarguen de las tareas de inspección y control, además de aportar el material informativo dirigido a los responsables de los establecimientos que venden y suministran tabaco.

El convenio marco se complementará con un decreto de la Junta que, próximamente, ampliará las normativas para hacer más efectiva la lucha contra el tabaquismo. En la provincia de Granada los centros sanitarios poseen consultas especializadas en desintoxicar del tabaco. Según los datos aportados por el delegado de Salud de la Junta, Francisco Cano, si una persona quiere dejar de fumar debe dirigirse a su médico de familia; y la cifra está yendo en aumento. En los centros de salud disponen de un plan de ayuda y seguimiento (Plan de Apoyo a la Deshabituación Tabáquica) respaldado por la Sociedad Andaluza de Medicina Familiar y Comunitaria (SAMFYC). En este programa, se ofrecen una serie de consejos a aquellas personas que desean abandonar el tabaco como qué actitud adoptar en el ambiente familiar, social, laboral y de ocio; hábitos de vida saludables, los riesgos de mantener la adicción y todo lo necesario para convencerse de la necesidad de dejar de fumar.

Grupos

Además, en todos los centros de salud se están constituyendo grupos de trabajo integrados por personas que desean dejar de fumar. También en todos los centros, y aunque una persona no exprese verbalmente su deseo de dejar de fumar, a todos los individuos se les aconseja que lo hagan en base a un protocolo conocido bajo el nombre de Intervención Mínima de Tabaco.

En el Hospital Universitario Virgen de las Nieves existe una Unidad de Desintoxicación Tabáquica, a la que se puede acudir bien directamente o bien derivado desde el propio Centro de Salud, cuando el paciente presenta alguna patología asociada al hábito tabáquico: bronquitis, hipertensión, y otros síntomas relacionados con el tabaquismo.

Esta unidad depende del Servicio de Neumología y se encuentra situada en el hospital Virgen de las Nieves.

Además se puede acceder a información a través de Internet y en oficinas de ayuda de la Junta de Andalucía.