El Ayuntamiento de Eibar lleva ya muchos años trabajando en la prevención de drogodependencias y plantea para este año 2010 nuevas acciones encaminadas a evitar que sobre todo los jóvenes se acerquen al ámbito de las drogas. Campañas específicas en las diferentes fiestas locales (San Juan, San Andrés o Arrate), así como talleres organizados a lo largo de todo el año forman parte de este trabajo continuado. Además, este año en Eibar se llevará a cabo ahora, entre finales de enero y febrero, una experiencia piloto, dirigida a numerosos sectores sociales y que tiene como objetivo prevenir y reducir los riesgos asociados al consumo de drogas. «Contactaremos con agentes sociales, asociaciones de padres y madres, centros escolares o cualquier asociación relacionada con la juventud para conocer de cerca y pulsar cuál es la realidad sobre el consumo de drogas entre los jóvenes eibarreses», asegura Jaione Azkue, técnica del Ayuntamiento de Eibar. Para dar comienzo a este ciclo, mañana, miércoles, se ha organizado un taller de formación dirigido a propietarios y trabajadores de bares, cafeterías, discotecas. La jornada tendrá lugar en horario de 18.00 a 20.00 horas en la discoteca Punto y Aparte.

Para continuar en la línea de trabajo iniciada, el Ayuntamiento de Eibar acaba de renovar el convenio de colaboración con el departamento de Empleo del Gobierno vasco dentro del programa general de Prevención de Drogodependencias. Este acuerdo se suscribe anualmente.

La técnica municipal encargada de este área indica que la situación de consumo de drogas entre los jóvenes eibarreses es de «relativa normalidad». «No hay unas características especialmente reseñables entre la juventud eibarresa y podemos remitirnos a los datos ofrecidos por los estudios generales elaborados en el País Vasco», asegura. Según los últimos datos existentes, la inmensa mayoría de los jóvenes vascos son bebedores festivo. Un 65% bebe en celebraciones y un 36% de ellos son bebedores habituales en este tipo de fiestas. Si a estas cifras se les suma un 15% de jóvenes que consumen bebidas alcohólicas de forma ocasional, el resultado es que alrededor de un 80% de la población joven cumple con un patrón conocido: bebe en las celebraciones y en la mitad de las ocasiones coincide con todos los fines de semana.

Cotidianos o festivos

Es reseñable también que el porcentaje de jóvenes que beben a diario es bastante inferior al de las personas mayores. Por ejemplo, entre los jóvenes de 15 a 29 años beben todos los días un 6,1% del colectivo, mientras que este porcentaje se eleva a 21,3% entre las personas de más edad.

Según los estudios elaborados, la diferencia porcentual en el grupo de bebedores cotidianos se compensa ampliamente con el colectivo de bebedores festivos, que es superior entre los jóvenes. Solo un 13,2% del conjunto de la población se encuadra en el grupo de bebedores festivos continuos frente al 36% de los jóvenes. El 19,9% del grupo de personas consideradas bebedoras festivas discontinuas (aquellas que sólo beben en ocasiones festivas especiales) entre 15 y 79 años es también muy inferior al 28,9% en el colectivo de población entre 15 y 29 años.