Helena Matute, doctora en Psicología y profesora en la Universidad de Deusto, ha estudiado los aspectos psicológicos relacionados con el uso de Internet y, en contra de la opinión de muchos de sus colegas, rechaza las teorías que sostienen que navegar por la Red produce depresión, aislamiento o adicción.

Proliferan las clínicas para tratar las primeras adicciones a Internet, ¿y dice usted que no existen?

– Estoy convencida de que no.

¿Cuáles son sus argumentos?

– Esta supuesta adicción no está reconocida como tal por ninguna asociación profesional de psiquiatras o psicólogos del mundo. Además, según el manual establecido en la profesión para el diagnóstico de enfermedades mentales, las adicciones se definen siempre por una sustancia que las causa.

¿Qué ocurre entonces con quienes pasan horas y horas navegando por la Red?

– Está comprobado que esa actitud se acaba abandonando. El 98% de los supuestos adictos estudiados se «curan» solos en dos años.

¿Cómo explica eso?

– Internet genera un «efecto novedad». Frente al ordenador, somos como un niño con un juguete nuevo; un juguete que exige gran cantidad de horas para ser dominado.

Entonces, ¿no hay que preocuparse por el adolescente que no quita ojo de la pantalla?

– En principio, no. Ahora bien, si pasado ese margen de tiempo sigue «enganchado», habría que preguntarse si ese joven no tiene un problema psicológico ajeno a la Red.

Se habla de que Internet provoca depresión y aislamiento.

– Eso no se puede asegurar, los estudios realizados no son concluyentes. Yo diría lo contrario: Internet puede servir de gran ayuda a personas deprimidas, solitarias y tímidas.

¿Qué le parecen las relaciones por el «chat»?

– Es una forma perfectamente válida de relacionarse, siempre que se tomen las debidas precauciones. Muchos han sufrido malas experiencias por ser demasiado ingenuos.

¿Y quienes se enamoran en la Red?

– ¿Por qué no? A lo largo de la Historia, las parejas se han enamorado a través de cartas, de versos,… Hay muchas decepciones, claro está, pero si después de conocerse en persona la relación sigue adelante…

¿Hay que vigilar a los niños cuando navegan?

– Es importante navegar con ellos. Hay que enseñarles y no dejarles ir solos por la Red.