Los casos de adicción a alcohol y cannabis se repiten entre los jóvenes. La relativización de los riesgos por el consumo de estas drogas ‘blandas’ están pasando factura. Los casos de adicción a estas dos sustancias, cuyos efectos pueden ser devastadores, se han incrementado de forma notable en los últimos años, lo que ha hecho saltar todas las alarmas. Tanto en el Centro Provincial de Drogodependencias como en Fundación Ángaro-Proyecto Hombre confirman la tendencia y alertan sobre la necesidad de actividades preventivas útiles.

En ambos casos, el número de adictos de este año superará con creces a los del año pasado en el Centro Provincial de Drogodependencias. Según explica su director, Francisco Araque, el número de admitidos a tratamiento ya superan en más de un 15 por ciento a los del pasado año. En concreto, han sido 449 en alcohol y 146 en cannabis. Estas cifras, que son similares a las del resto de Andalucía, confirman la tendencia al alza.

“La percepción del riesgo, en especial en adolescentes, es inexistente”, afirma el presidente de Fundación Ángaro, Pedro Pedrero, quien lamenta el caso del cannabis, sobre la que se han lanzado mensajes “complicados” que se basaban en la idea de que es una droga “inocua e, incluso saludable”. Y es que, frente al “respeto”, según Araque, que se le tiene aún a la cocaína, se llega a sacar del ‘cajón’ de las drogas al cannabis o el alcohol.

Ante esta creciente banalización, la actividad preventiva se antoja decisiva en los próximos años. Para Pedrero, no sólo se trata de ofrecer información a los jóvenes -que en muchos casos “selecciona en función de sus intereses”- sino que hay que ofrecer las herramientas necesarias para elegir correctamente. “Alguno acabará probando alguna droga y lo que nos interesa es que tenga las herramientas para hacer una lectura crítica”, destacó.

Cocaína y heroína

Al margen de estas dos drogas ‘blandas’, el consumo de la cocaína y la heroína en Jaén se ha estabilizado. Tras un repunte importante al alza en los últimos años, se ha llegado a un mantenimiento de las cifras. “Estamos en un escalón aunque no se sabe si ese peldaño es para seguir aumentando o no”, afirmó Pedrero.

No obstante, desde el Centro Provincial de Drogodependencias confirman que la tendencia en el consumo de la cocaína (no en los casos de adicción) es a la baja. No obstante, aún siguen llegando numerosos casos de personas que se ‘engancharon’ hace casi un lustro, debido al ‘silencio clínico’ de esta sustancia.

A pesar de la estabilización confirmada, al menos durante el último año, el presidente de Fundación Ángaro cree que la espiral de consumo “aún es muy grande”, por lo que éste “no disminuirá mucho”.