La mala nutrición que acompaña a la anorexia nerviosa provoca cambios en el tejido pulmonar similares a los que presentan las personas con enfisema a causa del tabaco. La asociación entre la alimentación y los trastornos respiratorios ya se había detectado en los judíos durante la ocupación nazi, debido a las malas condiciones a las que estuvieron sometidos.

«No está claro si estos cambios estructurales son permanentes, pero si fuera así, es importante establecer una terapia temprana en los pacientes con anorexia», explica Harvey O. Coxson, principal autor del estudio y radiólogo del Hospital General de Vancouver en Canadá.

Para el estudio, el Dr. Coxson y sus colaboradores emplearon la tomografía computerizada, una técnica radiológica, para comparar los resultados de 14 pacientes diagnosticados de anorexia nerviosa y 16 individuos sanos. Ninguno de los participantes tenía antecedentes familiares de enfermedades respiratorias. Además de ofrecer imágenes detalladas, la tomografía midió la absorción de los rayos X dentro de los pulmones.

«Estos valores de absorción de rayos X son muy sensibles y ofrecen mediciones detalladas de la estructura pulmonar incluso antes de que los radiólogos puedan identificar visualmente trastornos más graves», explica el Dr. Coxson.

Los resultados indicaron que la estructura pulmonar de los pacientes anoréxicos fue diferente de la de los controles sanos, con una pérdida de parte de los tejidos que ayudan a suministrar oxígeno al resto del organismo. Cambios similares se han evidenciado en pacientes con enfisema provocado por el tabaco, y producen una respiración superficial y otros problemas pulmonares.

Según los autores del estudio, hecho público en la 89 Asamblea Científica y Reunión Anual de la Sociedad Radiológica de Norteamérica que se celebra en Chicago, «si la malnutrición causa enfisema en los pacientes anoréxicos, también puede contribuir en la producción de este trastorno en los fumadores. Si eso es así, el tratamiento nutricional puede retrasar el desarrollo de enfisema en los fumadores».

Estudios previos realizados con animales ya habían relacionado la malnutrición con el enfisema. Pero hasta la llegada de la tomografía computerizada, el diagnóstico de este trastorno en personas necesitaba de una biopsia o examen patológico, mediante el pinchazo y recogida de una muestra del tejido pulmonar. En otra ocasión, una investigación realizada por médicos judíos también había observado la presencia de enfisema en el 68% de las personas menores de 50 años que durante la Segunda Guerra Mundial fueron aislados en guetos que disponían de muy pocos recursos para alimentarse. Esa fue la primera evidencia que asoció la desnutrición con la enfermedad pulmonar.

«Empleando la tomografía computerizada hemos sido capaces de valorar de una forma no invasiva la estructura pulmonar en pacientes vivos y estudiar este proceso patológico al comienzo de su desarrollo», explica el Dr. Coxson.