El Instituto Karolinska en Estocolmo publica en la revista American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine un estudio que demuestra que la predisposición genética al tabaquismo también aumenta el riesgo de bronquitis crónica.

Los científicos estudiaron a más de 40.000 gemelos suecos para determinar en qué medida la conducta, el ambiente y los genes participan en el desarrollo de la bronquitis crónica. Descubrieron que la herencia genética daba lugar al 40 por ciento del riesgo de bronquitis crónica, pero que el 14 por ciento del riesgo genético estaba también asociado a la predisposición genética a fumar, ya fuera fumador o no el individuo analizado. La bronquitis crónica y el enfisema dan lugar a la mayoría de los casos de enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC).

Los investigadores analizaron datos del estudio SALT, un trabajo que registraba a todos los gemelos suecos vivos nacidos en 1958 o antes. La encuesta incluía cuestiones sobre si los gemelos compartían el 100 por cien de su material genético o sólo el 50 por ciento, los antecedentes de tabaquismo y una lista de comprobación de las enfermedades comunes. Las entrevistas incluían cuestiones de detección específicas diseñadas para determinar si los entrevistados tenían bronquitis crónica.

Los autores utilizaron los datos de la encuesta y modelos estadísticos para separar las influencias ambientales y genéticas que se referían al riesgo individual de desarrollar bronquitis crónica: factores genéticos, factores ambientales compartidos y factores ambientales no compartidos.

Informes anteriores señalan que la bronquitis crónica es más prevalente entre las mujeres que entre los hombres. Según señala Jenny Hallberg, autora del estudio, «es posible que las mujeres sean más propensas a informar de síntomas o más probablemente esto podría ser un efecto de que el tabaquismo es más dañino para las mujeres debido a que sus pulmones son más pequeños».

Hallberg advierte que el descubrimiento de que los factores genéticos que contribuyen a la bronquitis eran en gran medida independientes de aquellos que contribuyen al tabaquismo no debería ser interpretado como que el tabaquismo no tiene efecto sobre la bronquitis crónica. «Aunque había alguna interrelación genética, es saludable decir que el tabaquismo por sí mismo, y no los genes que predisponen a fumar, es un factor de riesgo más importante que desarrollar bronquitis crónica por exposiciones, sobre todo al tabaco, que por predisposición genética. Esto es cierto tanto en hombres como en mujeres».