El secretario general del Ministerio de Sanidad, Fernando Lamata, ha anunciado que la venta de cajetillas de tabaco ha descendido en España un 6,32% en los cinco primeros meses del año. Se trata de una situación «insólita» ya que es la primera vez que se produce algo así.

Lamata, que ha participado en la 11 Conferencia Mundial sobre Cáncer de Pulmón que se está celebrando estos días en Barcelona, ha dicho que hasta mayo de este año se han vendido 120 millones de cajetillas de tabaco menos que el año pasado. La Rioja, con un 15,57% menos, es la comunidad en la que más han descendido las ventas.

El consumo de tabaco en mujeres, según las últimas encuestas del Ministerio, refleja una estabilización del número de fumadoras y una tendencia a la baja, ya que se ha pasado del 27% en el año 2000 al 21% en el 2005.

La concienciación sobre los riesgos sanitarios que comporta el tabaco, la limitación del uso en los centros de trabajo y las campañas para dejar de fumar son, según Lamata, las principales causas de este descenso, «el primero de la historia del país», aunque ha reconocido que solo tenía datos desde el año 2000.

En España se vendieron en 2003 más de 4.616 millones de cajetillas de tabaco, cifra que en 2004 se elevó a 4.664 millones. En los cinco primeros meses de este año las ventas se han situado en 1.787 millones frente a las 1.908 vendidas durante el mismo periodo del año anterior.

Fernando Lamata ha señalado que el descenso habría sido mayor si no fuera porque en las zonas fronterizas con Francia las ventas se han incrementado ya que el tabaco es mucho más barato en España y muchos franceses cruzan la frontera para abastecerse.

Por comunidades autónomas, el mayor descenso (después de La Rioja) se ha producido en Castilla y León, con un 12,75% menos; seguida de Cantabria (con un 11,3%) y Madrid, con un 10,1%.

Por el contrario, en las que menos se ha reducido la venta de tabaco ha sido en el País Vasco, con un 0,36%; en Navarra, con un 1,86% y Cataluña (donde ha descendido un 3,85%).

Nuevos públicos

El representante del departamento que dirige Elena Salgado ha asegurado que pese a estos datos tan prometedores la batalla contra el tabaco no está ganada porque la industria pone en marcha campañas de publicidad cada vez más agresivas y dirigidas a un público joven, y especialmente a las mujeres, en las que se asocia el fumar con mensajes de solidaridad, aventura y diversión.

Fernando Lamata ha destacado también la importancia de la futura Ley de Prevención del Tabaquismo, porque prohíbe la compra y venta a menores de 18 años, acota la distribución a establecimientos controlados y restringe el consumo en los lugares de trabajo, una situación impensable hace ocho o diez años pero que hoy cuenta con el apoyo del 75% de la población.

El secretario general del Ministerio de Sanidad se ha referido también a la necesidad de que la administración ponga en marcha planes para reestructurar la industria tabaquera que hay actualmente en España (ubicada sobre todo en Canarias, Extremadura y Andalucía) y transformar a medio plazo esta actividad económica, que pese a todo cuenta con subvenciones de la Unión Europea. Aunque estas ayudas, ha matizado «tienen fecha de caducidad».

Laureano Molins, experto en cáncer de pulmón y uno de los organizadores del congreso, ha recordado que el 90% de los casos de cáncer de pulmón están asociados con el tabaco, y los enfermos son fumadores o ex fumadores. Esta patología mató en el año 2000 a 15.432 varones y más de 1.800 mujeres.

Molins ha asegurado además que la incorporación de la mujer al hábito del tabaco hará que en los próximos años se duplique el número de fallecimientos por cáncer de pulmón, que ya se doblaron en el 2000 respecto a las tasas de los años setenta.