Investigadores estadounidenses de la Oregon Health & Science University han realizado un estudio sobre los efectos que produce la nicotina en el feto de monos que ingieren altas dosis de vitamina C.

Los resultados mostraron que la vitamina C contrarresta parcialmente los efectos nocivos del tabaco. El Dr. Eliot Spindel, director del estudio, afirma que «los resultados de esta investigación son aplicables en humanos». Aunque este estudio ha probado que la vitamina C mejora la función pulmonar de los primates, no se ha probado que evite el nacimiento de bebés con anormal desarrollo del cerebro y con pérdida de peso.

Los científicos sugieren que se realicen más estudios para determinar si el consumo de altas dosis de vitamina C durante el embarazo no producen efectos secundarios. Aunque las autoridad sanitarias recomiendan no fumar durante el embarazo, se estima que en EE.UU. una de cada diez mujeres sigue fumando durante este período.

El consumo de tabaco durante el embarazo puede causar nacimiento prematuro, crecimiento retardado, abortos y muerte neonatal. La nicotina cruza la placenta e interacciona con las células del feto, siendo la responsable de la disminución de la función pulmonar y del aumento en el riesgo de enfermedades pulmonares del recién nacido.

El estudio aparece publicado en el último número de la revista American Journal of Respiratory and Critical Care Medicine.