Centros de salud de toda España están participando activamente durante la XI Semana Sin Humo, que en esta ocasión se desarrolla entre los días 24 y 31 de mayo bajo el eslogan ¡Ponle fecha!. Juntos podemos.

Promovida por la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC), esta campaña se desarrolla durante la semana en la que tiene lugar el Día Mundial sin Tabaco que, bajo los auspicios de la Organización Mundial de la Salud (OMS), se celebra el 31 de mayo. En el marco de la campaña, los centros de salud ofrecerán a sus pacientes consejos para dejar de fumar e información sobre el tabaquismo pasivo a través de material divulgativo, así como la posibilidad de acceder a terapias a quienes deseen dejar de fumar. La responsabilidad de la organización de esta actividad de la semFYC corresponde al grupo de abordaje del tabaquismo (GAT) y al programa de actividades preventivas y de promoción de la salud (PAPPS) de esta sociedad científica.

Esta actividad dirigida a mejorar la salud de los fumadores cuenta con el apoyo y ha sido reconocida de interés sanitario por el Ministerio de Sanidad y Consumo, tiene como objetivos principales informar a los fumadores de los beneficios del abandono del tabaco para la salud, ofrecer tratamientos de deshabituación en todos los centros de salud, movilizar a los profesionales de la atención primaria para que realicen intervenciones sobre los fumadores, implicar a los médicos de familia y profesionales de enfermería de los centros participantes para que inicien entre cinco y diez tratamientos de deshabituación con motivo de la semana sin humo y, por último, coordinar a 20.000 profesionales sanitarios -médicos de familia y enfermeros- de los centros de salud de todo el estado para que realizan tratamientos de deshabituación.

Impacto sobre la salud

El doctor Josep Basora, presidente de la semFYC, señala que los médicos de familia tienen la obligación de informar a todos los pacientes que acuden a sus consultas sobre los riesgos del tabaco para la salud, registrar el hábito de fumar en la historia clínica como si fuera una constante vital y aconsejar a todos los fumadores para que abandonen el tabaco. “Los médicos de atención primaria y los enfermeros de los centros de salud tenemos dos objetivos: dar consejo antitabaco a todos los fumadores que acuden a nuestras consultas y ofrecer tratamiento para deshabituación a todos aquellos que deciden dejar de fumar y piden ayuda. Los médicos de familia están en las mejores condiciones para lograr este beneficio ya que el 70% de los fumadores pasan por la consulta de este profesional cada año; una cifra que asciende al 95% al cabo de tres años”.

Para el coordinador de la semana sin humo y miembro del grupo de abordaje del tabaquismo de semFYC, el doctor Xulio Castañal, no ha sido hasta hace relativamente poco que se ha empezado a percibir una verdadera movilización social a favor de un mejor control de la epidemia silenciosa del tabaco y, por tanto, un clima generalizado de rechazo al hábito. “Los expertos en tabaquismo apoyamos al Ministerio de Sanidad en la adopción de todas las medidas contempladas en la Ley de Prevención y Control del Tabaquismo y apostamos porque se extienda la prohibición de fumar en todos los espacios de uso público. Estamos hablando de un problema de salud pública que origina cerca de 60.000 muertes al año en España”.

Consejos en la consulta

Los médicos aconsejan al paciente que quiere dejar de fumar que se marque una fecha, un día D a partir del cual deje por completo el tabaco. Se le debe advertir que las primeras semanas van a ser las más duras. Cuando experimente la necesidad de fumar, los facultativos recomiendan cambiar de actividad y recordar la razón que le llevó a dar ese paso. Cuando vienen las ganas de fumar una alternativa al tabaco para esos momentos puede ser, por ejemplo, llevar y beber una botellita de agua. En general, se deben evitar situaciones de riesgo que pongan al ex fumador en contacto con el tabaco o con fumadores. En ese sentido, lo aconsejable es que el ex fumador organice su vida modificando aquellas partes de su rutina que suponen un riesgo.