Los pacientes que consumen cannabis con regularidad pueden requerir más de dos veces el nivel habitual de sedación cuando se someten a procedimientos médicos, según un estudio realizado por investigadores en Colorado (EEUU).

En el estudio, publicado en ‘The Journal of the American Osteopathic Association’, se examinaron los registros médicos de 250 pacientes que recibieron procedimientos endoscópicos después de 2012, cuando el Estado de Colorado legalizó el cannabis recreativo.

El resultado fue que los pacientes que fumaban o ingerían cannabis a diario o semanalmente requerían un 14 por ciento más de fentanilo, un 20 por ciento más de midazolam y un 220 por ciento más de propofol para lograr una sedación óptima en los procedimientos de rutina, incluida la colonoscopia.

El médico osteopático de medicina interna y principal investigador del estudio, Mark Twardowski, afirma que «algunos de los medicamentos sedantes tienen efectos secundarios dependientes de la dosis, lo que significa que a mayor dosis, mayor probabilidad de problemas. Eso se vuelve particularmente peligroso cuando la función respiratoria suprimida es un efecto secundario conocido».

El doctor y sus colegas de departamentos de emergencias notaron que más pacientes reportaban quejas sobre náuses crónicas, un síntoma que puede ocurrir por el consumo regular de cannabis. Asimismo, observaron que algunos pacientes requerían de dosis mucho más altas para la anestesia general y se producían tasas más altas de convulsiones postoperatorias. Estos sucesos llevaron al doctor y sus colegas a recopilar datos.

Legalizar el cannabis potencia su estudio

Según el estudio, el consumo de cannabis en los EEUU aumentó un 43 por ciento entre 2007 y 2015. Asimismo, la investigación explica que a medida que más estados legalizan el cannabis médico y recreativo, también existe un mayor potencial para la recopilación de datos significativos, ya que hasta ahora había una falta de investigación debido al estado del cannabis como droga.

Según los investigadores, agregar preguntas específicas sobre el consumo de cannabis a los formularios de ingesta de pacientes es el primer paso para obtener información útil que influya en la atención del paciente.

El doctor Twardowski cree que «este estudio realmente marca un pequeño primer paso. Todavía no entendemos el mecanismo detrás de la necesidad de dosis más altas, lo cual es importante para encontrar mejores soluciones de administración de la atención».

El equipo del doctor está desarrollando un estudio de seguimiento sobre las diferencias en los requisitos de sedación y anestesia, así como el manejo del dolor después del procedimiento para los usuarios habituales de cannabis frente a los no usuarios.

Nota: artículo original publicado en infosalus.com